“Las Consentidoras” de Tulio A. Matos Rodríguez, Premio Feria del Libro Eduardo León Jiménez

“Las Consentidoras” de Tulio A. Matos Rodríguez, Premio Feria del Libro Eduardo León Jiménez

TULIO A. MATOS RODRÍGUEZ

JEANNETTE MILLER

Biznieto del gran fotógrafo, pintor y escultor Abelardo Rodríguez Urdaneta; sobrino nieto de las cantantes líricas Julieta y Belisa Otero Damirón, sus antepasados vandesde Flérida y Sócrates Nolasco al presbítero José Antonio Otero Nolasco, connotado poeta y político de fines del s. XIX, cuyos trabajos aparecían en las principales antologías junto a Salomé Ureña, Gastón Fernando Deligne, Arturo Pellerano Castro y otros grandes de la época.*


Desde muy joven se sintió atraído por la pintura. Se graduó de Bellas Artes e Ilustración en Altos de Chavón en 1986; ese mismo año realizó su primera muestra individual en Casa de Bastidas y comenzó a trabajar como ilustrador en la publicitaria Interamérica. Luego impartiría clases en la Universidad Iberoamericana -UNIBE- y seguirían las exposiciones, una de ellas en la galería Ágora de Nueva York. Ilustrador de la firma editorial Santillana desde 2006, hasta hace un año no había dado a conocer su obra narrativa.


Investigador acucioso, Tulio Matos ha sabido fusionar la memoria emocional con el pasado histórico de nuestro país, al contar en su novela Las Consentidoras el día a día de una familia, la suya, de clase media alta, desde principios del s. XX hasta la actualidad, definiendo de manera prolija los caracteres de los personajes protagonistas que resultan ser mujeres.


Partiendo de un hogar patriarcal donde el cabeza de familia, su bisabuelo, era un hombre inteligente y socialmente importante, los nueve hijos que tuvo resultaron ser ocho mujeres y un varón, por lo que indefectiblemente y, según pasaba el tiempo, la estructura familiar se fue convirtiendo en matriarcado; un matriarcado ejercido por mujeres bellas, encantadoras y portadoras de un positivismo que convertía los ambientes en atractivos y agradables.


Los inicios del s. XX dominicano, con la primera invasión norteamericana que incide en la conformación familiar mediante las bodas de las hijas con extranjeros, que naturalmente fracasan por diferencias de niveles educativos, seguida de los comienzos de la dictadura de Trujillo y todo lo que conlleva como inversión de valores y decrecimiento del nivel económico familiar, se van dando con una voz que narra en cámara lenta, sustentada por hechos históricos reales y otros, que la imaginación del autor modifica en su exaltación de una vida ideal, la de él, pautada por la carga de ternura y amor recibidos desde que tuvo uso de razón.


El texto es una especie de viaje al pasado que básicamente trabaja dos ejes: las experiencias personales del autor en un hogar ampliado por las tías abuelas, a quienes se debe el título de la obra; y la visión nostálgica de un entorno histórico que justifica o explica lo que el autor registra como acontecimientos trascendentes.


Pero lo importante es que este desenlace temático ha sido narrado con riqueza de detalles e historias, verdaderas o no, de vidas que fueron o quisieron ser, bajo la mirada de un niño-adolescente-hombre que resultó enriquecido por vivencias que básicamente hicieron de su vida una serie de sucesos luminosos.

TULIO A. MATOS RODRÍGUEZ


Queremos destacar que el uso del lenguaje que hace el autor aporta ese peso necesario a la balanza que determina si los temas se convierten en literatura, y en este caso, en buena literatura. Aquellos que realmente aman la creatividad y saben que en la innovación está la permanencia, saludarán con entusiasmo el nacimiento de un escritor que ante todo, está consciente de que su único compromiso es escribir y hacerlo de la mejor manera posible.

Y es que no deja de ser una sorpresa que Tulio A. Matos Rodríguez se haya estrenado como narrador con esta novela y haya obtenido uno de los galardones de mayor prestigio en nuestro país, el Premio Feria del Libro Eduardo León Jimenes, lo que confirma la transparencia del concurso y la indiscutible calidad del autor como narrador.


Probablemente, la sinceridad con que plantea los detalles cotidianos, logrando experiencias alternativas a través de los recuerdos, y su enfoque del destino nacional, al registrar los aconteceres sociales y políticos a lo largo del s.XX, además de una cosmovisión donde de una manera u otra, todo depende de Dios, hace creíble la lectura de este libro, que desde ya propone a su autor como un nombre a tomar en cuenta en la narrativa nacional.

Santo Domingo, noviembre de 2020

*José A. Otero Nolasco Antología poética dominicana. Febrero, 1892. INDICE correspondiente a los cuadernos de poesías y sus respectivos autores, formado por la Comisión Dominicana, para su envío a la Real Academia Española de la Lengua. Clío Número 122. 1965.

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