Las diferencias fundamentales entre un demócrata y un republicano

La gran mayoría de las personas que viven fuera de los Estados Unidos y que no son muy versados en asuntos de política partidaria de esa nación, estiman, que no hay diferencias fundamentales entre demócratas y republicanos. Dicen muchas veces, despectivamente hablando: “esos son los mismos, ambos representan la misma ideología, pues son partidos políticos del imperio”.

Nada más falso que eso, hay grandes diferencias fundamentales entre demócratas y republicanos, sobre todo, en política exterior, así como la interacción del ciudadano con el Estado y por último, en la naturaleza misma de la integración de los votantes con su propia comunidad. Y lo más importante e increíble, ambos interpretan la historia de su propia nación de manera diferente.

Por ejemplo, en política exterior, los demócratas apoyan no librar guerras innecesarias, como es el caso de Siria e Irán. Esas reconciliaciones constituyen una derrota para el partido de la hegemonía guerrista que representan los republicanos.
En cuanto a la interacción del ciudadano con el Estado, muchos (demócratas) creen y apoyan, que a los ciudadanos en apremios o necesitados, el Estado debe venir en rescate de ellos. Los republicanos son de filosofía inversa, que cada quien se las arregles a su manera.

En cuanto a la integración con la comunidad, debido al cambio demográfico, las comunidades están separadas por muros económicos, educativos, étnicos y raciales. Y si se agrega, que las comunidades tienen pocos recuerdos históricos en común, la integración se complica, esto se magnifica más en los centros urbanos donde predomina más la presencia de los demócratas. En las áreas rurales, donde los cambios demográficos son más lento, los republicanos son mayoría.

Hace varias décadas, el 40% de los trabajadores estaban en los sindicatos de obreros, hoy menos del 10%. En los tiempos dorados de esos sindicatos, se les educaba políticamente, hoy viven en la fragmentación social y la privatización espiritual. Entonces, ¿Qué une al país?. Lamentablemente hay que decirlo, los espectáculos deportivos y las vulgaridades de la cultura de las masas. Esa es la triste realidad.Los

votantes que eligen a los demócratas o republicanos son fáciles de identificar, la gran mayoría demócratas son: aquellos que abogan por un gobierno amplio que apoye los programas sociales, son por lo lo general afroamericanos, hispanos, ecologistas, sindicalistas, personas con formación universitaria, mujeres y jóvenes. Los demócratas están conscientes del calentamiento global del planeta, a favor de las reformas sanitarias, del aborto bajo ciertas circunstancias y, sobre todo, libertad y tolerancia de cultos.

Mientras de la otra parte, o sea, los republicanos, son por lo general: blancos, hombres de empresas, altamente religiosos cristianos, poca preparación intelectual, belicosos con tendencia a apoyar cualquier aventura militar. Ellos están abiertamente en contra del aborto, abogan por recortes a los programas inmigratorios, niegan los derechos de las minorías, quieren eliminar o por los menos recortar los programas de reformas sanitarias, además, se oponen a los derechos de los homosexuales, y sobre todo, desprecio total por los programas sociales.Los republicanos reciben inmensas

cantidades de dinero de los grupos que se oponen a las regulaciones económicas, además, el odio irracional de muchos ciudadanos blancos (el tea party republicano) ante el primer presidente negro es notable. El hecho que el Presidente y la primera dama estudiaran y se graduaran en universidades elites, llena de furia la plebeya blanca.

Así pues, los demócratas no nos parecemos a los republicanos. Examinen
por ejemplo, quienes son los candidatos presidenciales por ambos bandos; por un lado, la locura, extremismos, insultos a granel, descalificaciones por montones, desprecios por las minorías, o sea,como decía Balaguer, “el camino malo”, y de la otra parte; se va “ alcamino bueno ”, una agenda doméstica, cargada de cómo resolver las
grandes controversias en el Congreso, como son inmigración, seguridad
nacional, la desaparición de la clase media, solvencia del seguro social, control de armas, energía renovable y otros asuntos. Y en el campo de política exterior, trabajar con los líderes mundiales para enfrentar el problema del ISIS y otros grupos terroristas. Así como, dar respuestas a los peligros nucleares que representa Corea e Irán y, enfrentar a los Rusos con firmeza en el problema de Ucrania e
intercambios comerciales.

¿Y quién puede resolver mejor todos estos grandes desafíos, Hillary
Clinton o Donald Trump? No más pregunta, Señor Juez.