Las dos caras de la Ciudad Colonial de Santo Domingo

La Ciudad Colonial de Santo Domingo se caracteriza por el cambio radical que sufre tanto en hora de la tarde como cuando llega la noche.

Este cinturón de la capital de República Dominicana  es la más rica del Caribe en arquitectura y recuerdos de la época, tiene  impresionantes monumentos magníficamente conservados, razón por la cual es conocida como la primera Capital del Nuevo Mundo.

Pero de noche esas legendarias piedras se transforman en diversión, logrando animar a los turistas y a los mismos dominicanos.

Buenos restaurantes, bares y discotecas tiene la Ciudad Colonial, donde la bachata, el merengue y otros ritmos tropicales hacen las noches muy divertidas.

A parte de lo festivo de la zona, puedes caminar y contemplar diferentes tipos de público  tratando de tener una velada romántica en tan especial lugar.

Magia en sus calles. A parte de los centros de diversiones,  la Zona Colonial posee una magia en cada una de sus calles y callejones que solo puedes  comprobarla dándote un paseo en ella.

De día puedes conocerla en un tren que te hace un recorrido con guía incluido, y te explica la historia de cada uno de los monumentos que se encuentran en ella.

Pero si quieres te puedes trasladar a pie y conocer en detalles cada uno de los monumentos que tiene, dentro de estos  recomendamos el Alcázar de Diego Colón, Monumento la Atarazana, Las Casas Reales, Catedral Primada de América, Fortaleza Ozama, Reloj del Sol, Capilla de los Remedios, Panteón Nacional, y otros  de gran importancia histórica.

Para recorrer la Zona Colonial de día  necesitarás más tiempo, pero si quieres disfrutarla de noche, tendrás toda la madrugada, gracias a los diferentes puntos de diversiones que te ofrece.