Las flaquezas del sector eléctrico

Ahora que ética y transparencia se invocan como santo y seña de la gestión pública, es oportuno preguntar en qué lugar de la escala de prioridades ha colocado el Gobierno el grave y persistente problema del sistema eléctrico, que durante décadas ha resistido todas las recetas con las que  se ha pretendido dominarlo. Parecería llegada la hora para que esos dos valores morales se constituyan en la fórmula que permita poner en blanco y negro las cuentas del sector.

Proponer ética y transparencia en cuanto al sector eléctrico significa, de principio, despolitizarlo en absoluto y hacer valer los conceptos técnicos necesarios para desenmarañar costos ocultos  y ganancias desbordantes que se dan en el entorno de determinadas facetas del sistema eléctrico. No debería haber discrepancias en cosas tan elementales como el monto real de la deuda con los generadores, ni en cuanto a un subsidio que ha crecido de manera desmedida.

Es necesario lograr que el sector eléctrico sea la auténtica fuerza motriz de nuestra economía, y no su retranca. Tenemos un servicio doblemente caro por sus costos visibles y sus costos ocultos, y por su ineficacia. En este ámbito también será necesario que el Presidente Danilo Medina reafirme que será implacable con quienes no se apeguen a los postulados de ética y transparencia.

Intec: 40 años de   excelencia

El Instituto Tecnológico de Santo Domingo (Intec) ha convertido la búsqueda incesante de la excelencia académica  en una virtud que ha avalado la hoja de vida de 25 mil profesionales graduados en sus  40 años de existencia, que celebra en estos días. Su filosofía de trabajo para lograr el objetivo le ha permitido a esta academia acreditarse con altos niveles de prestigio y ganar reconocimiento internacional.

 Pero además, Intec está regido por  políticas mediante las cuales pone al servicio de estudiantes de escasos recursos económicos las becas que necesitan para lograr una profesión. El rector, Rolando Guzmán, no disimula su satisfacción al destacar  que los becados generalmente se gradúan con calificaciones excelentes. Por otra parte, la universidad ha descollado siempre por una alta capacidad para la investigación. Y la excelencia académica ha sido, siempre,  clave del éxito y el prestigio. Enhorabuena.