Las lindezas  foráneas del Presidente

Con todo el respeto, cada vez que nuestro Presidente sale del país, se le ocurre  “desconectarse” con su gestión de nueve años. En España planteo “volver a los fundamentos de la economía basada en la producción”. También declaró que la preservación del medio ambiente será fundamental para superar la actual crisis mundial.

El actual gobierno, en más de 9 años en el poder, ha hecho todo lo contrario a “volver a los fundamentos de la economía basada en la producción”. Se alienta el contrabando para favorecer funcionarios del círculo íntimo. Se distribuyen las cuotas de importación, para acumular fortunas  y  hacer favores políticos, que tienen relación  directa con la permanencia del primer magistrado y el círculo de sus amigos, en el poder. Nunca se ha estructurado ni se ha puesto en movimiento una política de apoyo a la producción nacional. Y para colmo, prevalecen todos los factores contrarios a una tal política: se fomenta el contrabando; se conceden franquicias para importar, en los momentos en que la producción nacional está en pleno auge; intereses bancarios leoninos, en una política centrada en el equilibrio macroeconómico que no tiene espacio para dedicar las sumas millonarias que requiere la producción nacional; no hay apoyo técnico ni científico a la producción.

Además, no existe una política de integrar ni consolidar el mercado interior para lo que se produce nacionalmente.

Y si tomamos el tema del medio ambiente y los recursos naturales, entonces la situación es mucho más trágica. La comunidad internacional conoce a los Haitises como una de las maravillas naturales de todo el mundo y generador del 33% de toda el agua del país. Pues bien, por intereses del Palacio Nacional, se ha autorizado la instalación  de una fábrica de cemento, altamente contaminante, como todo el mundo científico sabe, en la zona de influencia de los Haitises.

Y lo de Los Haitises es solo una muestra de lo que pasa en todo el país. En ninguno de los gobiernos anteriores que hemos sufrido, ha habido una agresión estratégica tan grande como la de ahora, contra todo el sistema de áreas protegidas. Pero nuestro señor Presidente se da el lujo de decir discursos en el exterior, completamente opuestos a las políticas que fomenta y tolera en el país. Es necesario que se comprenda que para “volver a los fundamentos de la economía basada en la producción”, que es un concepto central en cualquier programa alternativo, hay que desplazar del control del gobierno y del Estado a las cúpulas políticas y sociales que han monopolizado el poder y la política en las ultimas décadas. ¡Ni más ni menos!.