Las máquinas de parir

Federico  Henríquez Gratereaux

El hombre de hoy está metido en una “enrediña” ideológica y publicitaria que no lo deja pensar con claridad. Para colmo, en muchos países ya no se enseña historia de la filosofía. Se tiene a las “ideas generales” como unos saberes inútiles, que no sirven para operar máquinas, ni para ganar dinero. Estiman que la filosofía es la paja que queda en el barril del conocimiento, después que se han sacado de él todas las ciencias particulares. De ello resulta que los jóvenes de hoy tienen menos destrezas mentales, para orientarse en el batiburrillo enorme de las opiniones interesadas que circulan en el mundo.

Los musulmanes que viven en Europa afirman que, a la larga, serán los dueños del viejo continente; dicen que mientras ellos crían muchos hijos, los europeos crían un perro o un pez. En vez de hijos tienen mascotas. En algunas naciones de Europa la tasa de crecimiento poblacional es cero. Los ancianos que pueblan esos países deberían “morir rápidamente”, pues gastan sin producir y, por tanto, son una “retranca” para la economía mundial. Eso piensan, Christine Lagarde, directora del FMI, y el ministro japonés de economía. En cambio, los pobres paren como conejos, no les interesa la economía mundial, ni la regional y, muy poco, la personal. Esos pobres emigran porque no tienen nada que perder.
Vladimir Putin es partidario de que los rusos tengan muchos hijos. Está en contra de los homosexuales porque ellos no pueden tener hijos. En el año 2008, Putin besó el cadáver del patriarca de la Iglesia Ortodoxa Rusa, Alejo II. Ahora, el nuevo patriarca, Cirilo I de Moscú, apoya el gobierno por su defensa de la familia tradicional y de la unidad de Rusia. Putin es nacionalista ruso; Trump, es nacionalista norteamericano.
La gorra de campaña de Donald Trump lleva un “slogan”: “Hacer una América grande otra vez”. Putin quiere una Rusia grande; por eso invade Crimea; pretende resucitar la Santa Rusia. Todo por amor a la unidad nacional. Los alemanes demoraron el establecimiento de la Unión Monetaria Europea, hasta realizar su propia unificación territorial. Todos son tan nacionalistas como el Cardenal Richelieu en tiempos de Luis XIII. ¿Cuántos haitianos nacen en RD cada día?