Las perspectivas electorales de acuerdo a Gallup

De acuerdo a los resultados de Gallup, publicados por este periódico a lo largo de la semana recién transcurrida, el presidente Danilo Medina, a diez meses de las elecciones, disfruta de un excelente colchón por encima del 50% más uno que le permite hasta prescindir de alianzas costosas, pero también esa alta tasa de aprobación compromete a la próxima administración peledeísta a emprender reformas y medidas imprescindibles para pretender cumplir con las metas de la END.

De acuerdo a la encuesta Gallup, si las elecciones fueran esta semana el candidato Danilo Medina, solo corriendo por el PLD, obtendría el 62.6% de los votos; Luis Abinader 17.4% y Guillermo Moreno 3.6% (¿Se esfumó el 22% que presentaba el sondeo anterior?). La medición para Danilo Medina, contando con la alianza del PRD y el PRSC, alcanzaría 64%, frente a 20.1% de Luis Abinader y 6.3% de Moreno (me detengo en ese escenario porque el de la oposición dividida es el más probable).

La primera conclusión que se puede deducir de esos resultados, admitiendo que Gallup es el oráculo de las encuestas, es que el candidato Danilo Medina no necesita del PRD y el PRSC para alzarse con el porcentaje de votación más alto de la historia democrática y que por menos de dos puntos porcentuales que les aportan no necesita sacrificar aspiraciones de su partido y mucho menos seguir dividiendo el pastel presupuestario aumentando el gasto corriente. ¿Por qué entregar más de 50 diputaciones, alcaldías, puestos en el gobierno a expensas de las legítimas aspiraciones de los peledeístas cuando cuenta con los votos suficientes para irse en primera vuelta?

Es impresionante cómo el Presidente conserva tan altas cotas de aprobación cuando el 52.8% de los encuestados opina que su situación económica es de muy mala a mala. El 61.2% opina que las condiciones de la economía del país es de muy mala a mala, que la principal preocupación de los encuestados (66.9%) es la criminalidad; el 62% está convencido que corrió el dinero para la reforma constitucional y el 59.8% considera que hay más o igual corrupción que en el gobierno anterior.

Ese nivel de aceptación del Presidente Medina, frente a una serie de valoraciones negativas, solo se explica por una gestión que ha despertado las esperanzas de la población y que confían en que otro periodo podría contribuir a mejorar la situación del país, mientras perciben que los candidatos de la oposición no lo garantizan.

Evidentemente con ese altísimo nivel de aprobación, cuyo descenso no se aprecia en el horizonte, compromete al Presidente Medina a emprender acciones definitivas en las áreas que ésta y otras encuestas ofrecen. Por ejemplo el tema de la seguridad que lleva implícito la reforma judicial o el tema eléctrico que pasa por la voluntad política de renegociar los contratos de generación y poner a pagar el servicio a los usuarios fraudulentos.

Con ese caudal de votos el Presidente podría, sin grandes dificultades, lograr un pacto fiscal con una reforma tributaria que garantice la presión suficiente para mejorar la educación, la salud, sembrar de infraestructuras el país, resolver de manera definitiva el tema del déficit cuasi-fiscal y garantizar la sostenibilidad de la deuda. También con ese caudal de apoyo el Presidente puede acelerar la reforma de la administración fiscal para mejorar la calidad del gasto y reducir la corrupción.

Con ese nivel de aprobación el Presidente Medina puede resolver el caos del transporte de pasajeros y de cargas rompiendo los monopolios que explotan el bolsillo de los ciudadanos de a pies y encarecen el costo de las mercancías y reducen la competitividad.

Con ese nivel de aprobación el Presidente Danilo Medina cuenta con el apoyo y la gobernabilidad para emprender las medidas y reformas para el país dar el salto definitivo hacia adelante y cumplir la promesa de “hacer lo que nunca se ha hecho”.