Las primarias bajo evaluación

Una parte importante del electorado asistió con orden y comportamientos predominantemente cívicos a depositar sus votos para escoger en elecciones primarias simultáneas y sin precedentes, entre los aspirantes a una amplia gama de candidaturas, incluyendo la presidencial, registrándose un número menor de perturbaciones y de fallas técnicas y humanas que en casos aislados retardaban el escrutinio, incidentes típicos de la falta de familiaridad y práctica en el personal actuante en las mesas como en los votantes. El balance grosso modo (único posible en este momento) queda sobre la mesa, pendiente de una valoración más a fondo y de amplitud en los detalles.
Como ensayo, que mucho tiene de ello, esta jornada de dinamismos partidarios, deja al país lecciones aprovechables en toda su extensión para que los episodios comiciales en grande a que pasará la República en pocos meses se caractericen por un mayor dominio de aspectos técnicos y del rol de personal a cargo en las mesas electorales. Intensificación de entrenamiento y de educación ciudadana para que en el avance a la modernidad se eviten traumas. Puede decirse que la automatización del voto demostró, para tranquilidad de la ciudadanía, que siempre será posible un conteo básico y provisional que no se constituya en severa fuente de tensiones como ocurre con números parciales de estrecho margen como los que caracterizaron las mediciones a dos de los partidos.
El saldo, ambiguo y dramático, de la justa de ayer estriba en la forma en que aparece dividida la voluntad de los sufragantes del Partido de la Liberación Dominicana con cifras de votaciones de reducida diferencia entre el contendiente del primer lugar y su más avezado adversario.
El electorado emitió respaldos en proporciones demasiado similares para la postulación a la jefatura del Gobierno; políticos situados en hondas contraposiciones, diríase que irreconciliables por la forma en que se han combatido, frágil disimilitud cuando todavía faltan exámenes rigurosos sobre la calidad y legitimidad de una importante proporción de las boletas y cuando también procedería llevar a juicio el uso abusivo de recursos con inclusión de compras de adhesiones que potenciaron considerablemente al competidor apadrinado por el Estado. El gran partido fundado por el profesor Juan Bosch está riesgosamente dividido, llamado a una reconciliación y a un reencuentro con los principios que le dieron origen.