Las puertas de acceso al país

Puertos, aeropuertos y frontera son las puertas de acceso al país. Por ahí entra y sale todo lo legal y permitido, pero también suele colarse lo ilegal y prohibido. De la seguridad de estos accesos depende en alto grado la seguridad del país. Naciones altamente desarrolladas, como Estados Unidos, han invertido tiempo y dinero en el desarrollo de dispositivos y técnicas de seguridad especializada para frontera,  puertos y aeropuertos.

Del lado del delito también se han desarrollado “técnicas” para intentar burlar esta seguridad. El tráfico de drogas ha sido, quizás, el que más ha enfatizado en violar estos resguardos, y nadie está en condiciones de negar que ha logrado éxitos en la tarea. Si la delincuencia mantiene un activismo permanente para violar la seguridad de puertos, fronteras y aeropuertos, entonces la autoridad debe también imbuirse en una constante actualización.

De ahí que haciendo abstracción de cualquier disparidad de  criterios que sobre este aspecto medie entre la Secretaría de Estado de las Fuerzas Armadas y la Autoridad Portuaria Dominicana, lo preferible es ver en conjunto el aspecto seguridad y hacer lo que haya que hacer para hacerlo cada vez más fuerte e inviolable. La seguridad del país depende mucho de lo bien resguardados que estén estos accesos.

Un puente de optimismo

La Secretaría de Salud Pública y el Colegio Médico Dominicano intentarán hoy ponerle fin a sus diferencias con el mejor instrumento para estos propósitos: el diálogo. En un encuentro que sostendrán representantes de ambas partes, se procurará desgastar las aristas creadas por la tozudez, la intransigencia y las posiciones de fuerza que han servido, de un lado para  reclamar merecidas reivindicaciones económicas,  y de otro lado para negarlas.

Tender un puente de optimismo sobre el abismo de las diferencias siempre ha servido para conciliar intereses. En el caso del Gobierno y los médicos ha faltado mucho este ingrediente. Parecería que ambos se interesasen por regatearse mutuamente la razón y la justeza de planteamientos. Ambos han insistido en negarse a acceder a lo que el otro pide o plantea, y esa actitud ha hecho más daño que bien. Que se tienda esta vez un puente de optimismo sobre las contradicciones.