Las sillas no tienen por qué combinar con el comedor

30_03_2016 HOY_MIERCOLES_300316_ ¡Vivir!4 C

Hoy tenemos innumerables opciones a la hora de elegir un comedor, en otra época venían en conjunto la mesa y las sillas. Cada vez más la tendencia va inclinada a tenerlas por separado para lograr una decoración más interesante.

Tenemos que tomar en cuenta algunos factores al momento de hacer nuestra elección. Como lograr un equilibrio entre la comodidad y el diseño de las sillas, pues además de lo decorativo, es necesario que podamos disfrutar de una comida y una sobremesa a gusto.

El uso que le vamos a dar nos da una idea de por dónde irnos a elegir, un comedor de uso diario y continuo requiere sillas más fuertes y duraderas mientras que uno de ocasiones especiales puede llevar un poco más la estética.

El espacio siempre nos dará las dimensiones de la mesa y por ende de cuánto disponemos para el tamaño de las sillas, podemos enamorarnos de un modelo en particular, pero si tenemos una mesa que ocupe mucho espacio busquemos unas más ligeras para no saturar el espacio. Por lo general, se entiende que debes destinar al menos 50 centímetros por cada silla y añadir 10 más si tiene brazos. Si no cuentas con un gran área para el comedor lo mejor es colocar sillas con el respaldo bajo y sin brazos pues ocupan menos espacio y se luce un ambiente menos cargado. El material de las sillas va a depender del gusto y del estilo que se quiera lograr. En el mercado hay una gran variedad desde las más clásicas en madera hasta las metálicas y en acrílico. Las nuevas tendencias nos muestran mezclas con lo que se conoce como “mix and match” donde se pueden utilizar diferentes estilos y materiales. Para lograr una buena idea es aconsejable seguir una armonía, ya sea en el color o en el material como hilo conductor. Si no eres de las más conservadoras puedes escoger las sillas cabeceras en diferente material o color y ya estás logrando una buena composición.
Si la mesa es de cristal no bloquea la luz y resulta brillante por lo que puedes jugar con sillas en base de acero y piel.

Las tapizadas y capitoneadas están muy de moda y resultan bien elegantes. Una mesa en madera aporta calidez y sobriedad, para lograr estilos más románticos añade sillas en tela o en el mismo color de la mesa que puede ser blanco o un acabado antique. Si conservas tu mesa con solo cambiar las sillas estarás dando un nuevo giro a tu decoración sin incurrir en grandes cambios. Atrévete!