Las “tierras raras”: más estratégicas que “raras”

EDUARDO KLINGER PEVIDA.
EDUARDO KLINGER PEVIDA.

Las llamadas “tierras raras”, aunque conocidas desde hace centurias, han saltado en estos momentos a los titulares de medios de todo el mundo, viendo en ellas, o bien un peligroso recrudecimiento de la “guerra comercial” que agita y estremece a los mercados y economías en buena parte del mundo o la solución forzada de la misma. Para esto último habría que ver si se es capaz de encontrar una salida honorable o si se insiste en medidas de fuerza, definitivamente estériles. Aunque “raras” todos usamos diversos bienes diariamente contentivos de esas “tierras”; es el caso de celulares, computadoras, equipos de alta tecnología y medios sofisticados de “defensa”, transporte y energía limpia, equipamiento médico, protección ambiental, etc. En consecuencia, no son tan “raras” y si se restringe su comercio los dependientes de sus compras sufrirían una eventual debacle crítica. Fueron bautizadas así por tener 17 elementos químicos esenciales. Poseen propiedades magnéticas, de luminiscencia y electroquímicas especiales que han permitido equipos tecnológicos más pequeños y eficientes. Son indispensables para el desarrollo global de nuestros días. En verdad, sus metales no son extraños, sino que agrupados como están son más difíciles de obtener.
abiéndolas identificado y descrito revisemos ahora su disponibilidad hoy día. De acuerdo con el Servicio Geológico de EE UU en el año 2000 China abastecía más del 90% de la demanda mundial de los metales de “tierras raras”. Ese país posee el 36% de las reservas mundiales pero las suyas contienen algunas de las concentraciones más importantes y son ricas en varios metales esenciales; Rusia y aliados postsoviéticos tienen el 19% de las reservas, EEUU el 13% y Australia 5%. Estados Unidos no ha explotado sus reservas y China le ha estado suministrando el 78% de sus importaciones. Siendo director de la CIA el hoy secretario de Estado, Mike Pompeo, advirtió al Congreso que Washington debía reducir su dependencia de tierras raras de China. El Congreso ha estado analizando acciones a tomar, pero lleva tiempo. Las armas más avanzadas y sofisticadas de EEUU dependen de materiales de “tierras raras” como los misiles de crucero y los aviones “sigilosos”, aviones de combate F-35, también destructores y cruceros con sistemas de defensa Aegis dependen absolutamente de los imanes permanentes y aleaciones especiales fabricadas exclusivamente por China. El sector de alta tecnología industrial es igualmente dependiente de las importaciones desde China. Casi todas las dependencias claves de la administración estadounidense han advertido las “terribles” consecuencias que tendría para EEUU. Si China frena las ventas de sus “tierras raras”.

China está bajo ataque comercial y tecnológico con el objetivo expreso de limitar su crecimiento y liderazgo. Exportando más de lo que importa desde EEUU tiene menos campo para aplicar aranceles por lo que habrá de recurrir a otras acciones si no se negocia la solución. Beijing asustó al mundo en 2010 cuando restringió sus ventas. Trump ha dicho que puede ganarle a China porque este tiene más que perder en la confrontación comercial pero parece que los asesores no le hablaron de las “tierras raras” y su peligro.