Latinoamericanos preparan la salida de sus cascos azules de Haití

Se trata de 394 militares chilenos que aún permanecen en el país caribeño y que en su mayoría deberían abandonar el país antes del 30 de abril. Fuente externa.
Se trata de 394 militares chilenos que aún permanecen en el país caribeño y que en su mayoría deberían abandonar el país antes del 30 de abril. Fuente externa.

MONTEVIDEO.- Brasil, Chile y Uruguay, los países latinoamericanos que lideran a los cascos azules en Haití, se preparan para sacar a sus tropas de ese país, cuando cumplen 13 años de misión, desgastados por las consecuencias de los desastres naturales, escándalos sexuales y las secuelas del cólera.

“Fuera tropas de Haití”, se puede leer en un muro frente al palacio legislativo de Uruguay, un recordatorio del acalorado debate que sostienen sobre el tema los parlamentarios uruguayos, que prevén tomar una decisión en abril sobre el retiro de sus más de 250 soldados desplegados en el país caribeño.

“El 15 de abril estaremos en condiciones de hacer el regreso”, anunció Jorge Menéndez, ministro de Defensa de Uruguay, en diciembre. Sin embargo para Gonzalo Novales Mayol, presidente de la comisión de Defensa Nacional de la Cámara de Diputados uruguaya, Haití no está listo para quedarse solo.

“Creo que habría que hacerlo paulatinamente a efecto de que pronto el país hermano de Haití logre consolidar una democracia”, dijo a la AFP Novales Mayor, del opositor Partido Nacional.

Jovenel Moïse asumió la presidencia de Haití en febrero, luego de una larga crisis que comenzó con la anulación de las elecciones en 2015 y pasó también por su postergación un año después, a causa de los daños provocados por el huracán Matthew.

Chile también anunció la partida de sus casi 350 soldados de Haití, el país más pobre de América Latina y el Caribe.”Es momento de concluir la participación de los efectivos militares que están en la Minustah (Misión de la ONU para la estabilización de Haití)”, dijo hace un mes Marcos Robledo, ministro de Defensa chileno.

La decisión de retirar a los militares de la primera misión de paz en América Latina liderada por países de la región tendrá que ser ratificada por los congresos nacionales.