Laturtue se queja por ayuda

PUERTO PRINCIPE (AP).- El jefe de gobierno interino de Haití fustigó el sábado a la comunidad internacional, al afirmar que habían enviado pocos soldados de paz para evitar el tipo de violencia que ha provocado la muerte de 55 personas en dos semanas y luego han usado la inseguridad como pretexto para demorar la ayuda.

   El primer ministro Gerard Latortue señaló asimismo que considera que el próximo gobierno que sea elegido en Haití podría restaurar el ejército del país, una institución responsable de haber cometido 30 golpes de estado, así como violaciones, torturas y asesinatos antes de que el derrocado presidente Jean-Bertrand Aristide lo desbandara hace 10 años.

   Ante la escasez de elementos de las fuerzas de paz de las Naciones Unidas y de la ineficaz policía haitiana, Latortue se vio tentado la semana pasada de aceptar la ayuda de ex soldados, quienes indicaron que podrían ir a la capital a frenar la violencia.

   “Les dijimos que no entraran, pero fue una postura difícil de tomar cuando le hemos rogado a las Naciones Unidas y ellos… han dicho que no tienen suficientes soldados, mientras que los ex militares indicaron que estaban listos para actuar, mientras que al mismo tiempo había revoltosos que quemaban casas y comercios””, dijo Latortue.

   “­Algunas veces la comunidad internacional pide imposibles!””, exclamó Latortue, quien ofreció una entrevista a la Associated Press, en la que defendió la decisión de su gobierno de esta semana de acabar con los “chimeres””, que traducido significa jóvenes furiosos o monstruos, pero en Haití se ha usado el término para describir a los simpatizantes del ex presidente Aristide y a las pandillas callejeras.

   Haití, una nación que siempre parece estar al borde del colapso, se encuentra en problemas desde que una rebelión de tres semanas y encabezada por una pandilla se volcó contra Aristide, y apoyados por ex soldados, provocaron la caída y la huida de Aristide al exilio el 29 de febrero, después que la comunidad internacional rechazó sus peticiones de asistencia militar.

   Soldados estadounidenses llegaron a Haití el mismo día que Aristide se marcho y ayudaron a vigilar la instalación de un nuevo gobierno interino encabezado por Latortue, un burócrata de las Naciones Unidas que vivía en el exilio en Baton Rouge, Luisiana, y que fue elegido por un “Consejo de Notables”” para gobernar al país hasta la celebración de comicios programados para el año próximo.