Lee Kuan Yew, referencia del III mundo

Lee Kuan Yew, Padre Fundador de la República de Singaur, falleció el 22 de marzo último, a los 91 años, y durante su luenga y fructíferas administraciones (1959-1990) de 31 años, concretizó un modelo de desarrollo económico y político que amerita estudiarse para eventuales clonaciones planetarias. En su accionar político, Lee Kuan Yew logró equiparar a Singapur en competencia económica con Corea del Sur, Malasia, Taiwán y Japón, y esa gestión y sus peculiaridades, son temas obligados de politólogos, cientistas de pautas gerenciales altas, sociólogos consultores de gobiernos y comunicadores, que todos juntos, propendemos por elevar las condiciones sociales de nuestros entornos.

Lee Kuan Yew es posible que para viabilizar su proyecto magno político copiara algunas materias del generalísimo Chiang Kai-sheik, que desde 1949 en que asumió el control de Taiwán, expulsado por las hordas de Mao Tse-tung, conformó una economía poderosa, aunque Lee hizo lo propio sin el estado de excepción de Chiang.

En el aeropuerto de Singapur se avistan telepromter en varios idiomas advirtiendo que en Singapur está prohibido usar chiclet, y los raros infractores son castigados con diez fuetazos. Las drogas prohibidas y los transgresores fusilados ipso facto. Escupir en las calles, diez fuetazos. Las ciudades más limpias del mundo están en Singapur.

En nuestro díscolo medio saturado de desorden y subdesarrollo por inepcia de sus gobernantes, FINJUS, Institucionalidad y Justicia, partidos políticos y la colmena de ONG debieran abocarse a estudiar la fórmula de Lee Kuan Yew y consensuar parte de su receta.

Sin orden, no puede haber progreso, y RD es un universo de desorden, que fue la base de la política que Lee Kuan Yew suprimió, el sacrificio del libertinaje individual por la libertad social, orden y progreso, letras del escudo de Brasil.