Legisladores

BONAPARTE GAUTREAUX PIÑEYRO
Era para beneficio propio que algunos legisladores manejaban Organizaciones No Gubernamentales (ONG) en períodos pasados. Se ha criticado la inclusión en la Ley de Gastos Públicos de esas partidas. También deben cuestionarse otras ONG cuya práctica es un modo de vida para algunos de sus dirigentes.

Poquísimas personas, cuyo número no supera la cantidad de dedos, dedican su vida de manera honesta y desinteresada al servicio de los demás. Siempre desconfío de esos “salvadores de la humanidad”.

Los gobiernos entran en el juego para que el Congreso les apruebe anualmente el proyecto de Presupuesto de Ingresos y Ley de Gastos Públicos.

En ese toma y daca, se dispendian miles de millones de pesos.

Líbreme Dios de pensar y decir que todas las ONG de legisladores son extensiones de sus sueldos. Me refiero a las que sí lo son.

No pienso ni digo que todas las ONGs manejadas por personas que no son legisladores emplean indebida e inmoralmente los dineros que reciben.

La mayoría de esos miles de millones de pesos debería ser destinada al aumento de la oferta de productos agropecuarios de producción nacional, en salud y educación, en ese orden.

El gobierno debe cumplir con sus obligaciones y quienes quieran una ONG que lo hagan con su peculio, con fondos de donativos nacionales o internacionales. Al recibir fondos del erario se convierten en una suerte de organizaciones gubernamentales.

Algunas de esas instituciones son negocios encubiertos que intentan sustituir la acción del gobierno en determinados campos.

Las negociaciones Gobierno-Congreso Nacional para la aprobación del proyecto de Presupuesto se convierten en una disputa en la cual los gobiernos pagan la ración del boa.

Los ingenuos, o los que se hacen, pensaban que el PLD con mayoría en el Congreso terminaría el chantaje de legisladores con ONG.

La memoria flaca es un problema.

¿Acaso cuando el PLD dirigió la Cámara de Diputados con dos de sus dirigentes más connotados: Danilo Medina y Norge Botello, propuso eliminar las ONG de legisladores y otras de dudoso ejercicio? ¡Nunca!

Ahora que el PLD tiene la mayoría para aprobar el Presupuesto, sus legisladores no están dispuestos a usar la piedra de amolar para clavar el cuchillo en sus propias gargantas.

Expertos en sofismas y eufemismos, el presidente del Senado, Reynaldo Pared Pérez, intenta justificar con supuestas obras de bien, que los legisladores tengan una parte del Presupuesto cuando sabe que lo usarán para hacer proselitismo.

Esa, amigo Reynaldo, es la misma corrupción que tanto ustedes criticaron cuando estaban abajo, en la oposición. Décadas atrás dije: los peledeístas tienen las grandes virtudes y los graves defectos de los dominicanos.

El tiempo y la historia le han dado en las narices a mi más que amigo Franklyn Almeyda Rancier, quien dividió a los dominicanos en “peledeístas y corruptos”

Bastó con que pasaran por el gobierno, en el período 1996-2000, para que se les pudiera preguntar: ¿Cómo te quedó el ojo? Nuevamente actúan sin sorpresas.

Como en le cuento de política criolla recogido por Don Emilio Rodríguez Demorizi, se les puede enrostrar: son los mismos.