Leo Cruz, relato de un gran campeón (3)

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POR CARLOS NINA GóMEZ
Leonardo -Leo- Cruz, quien figura en la exclusiva lista de los boxeadores dominicanos que han sido campeones mundiales, emuló a su fallecido hermano (Leonaro “Teo” Cruz), primer criollo en ganar un cetro mundialista, al conquistar una corona universal para el país.

El cinturón ganado por Leo Cuz, el súper gallo, llegó cinco meses antes que la faja lograda por Eleoncio Mercedes quien, el seis de noviembre de 1982, se adueñó del título mosca avalado po el Consejo Mundial de Boxeo (CMB) al vencer por decisión unánime en 15 rounds al mexicano Freddie Castillo.

Estos acontecimientos tienen un gran significado para el deporte local: Que por primera vez en la historia del boxeo local dos púgiles criollos logran ganar, en un mismo año (1982), sendas fajas mundiales.

Es decir, primero Leo Cruz logra, el 12 de junio de 1982, al derrotar en 15 violentos rounds al fogoso peleador argentino Sergio Víctor Palma…y de esa manera se alza con el cetro de las 122 libras, versión Asociación Mundial de Boxeo (AMB).

Mercedes, aquel eficiente púgil romanense, no defraudó a su patria y, como lo hizo su paisano Leo Cruz, antes de finalizar el 1982, también se coronó campeón del mundo.

La conquista de esas dos coronas mundiales constituyó un gran

tirunfo, en sentido general, para el deporte local.

Las autoridades deportivas, aunque nunca dieron el respaldo que necesitaban -moral y económicamente- a los citados títulos quisqueyanos, se vanagloriaban, cuando tenían que dar a conocer la buena imagen del deporte dominicano, de las coronas ganadas por Leo Cruz y Mercedes.

Nunca antes en la historia deportiva del país dos boxeadores dominicanos, en un mismo año, habían conquistado siquiera coronas regionales a la misma vez.

Leo Cruz y Eleoncio Mercedes tienen ese especial mérito. La ganancia de sus coronas sirvieron, sin ninguna pizca de duda, de motivación a los demás pugilistas criollos que tuvieron siempre aspiraciones de llegar a la cima del boxeo mundial.

EL TÍTULO DE LEO CRUZ
Quien escribe, que era un novato periodista para la época, fue testigo de la soberbia demostración ofrecida por Teo Cruz la noche de aquel 12 de junio de 1982.

La histórica demostración ofrecida por el decente gladiador quisqueyano nacido en San Cristóbal, pero criado en Santiago de los Caballeos y Santo Domingo, se observó en el siempre acogedor Centro de Convenciones de Miami Beach, Florida.

Leo Cruz tuvo, como antesala de la ganancia de su cetro, la trascendental victoria que logró ante al aguerrido boxeador mexicano-estadoundiense Guadalupe “Lupe” Pintor.

Con Lupe Pintor protagonizó una violenta batalla, a diez asaltos, y salió airoso por decisión unánime.

Pero igualmente se resalta el siempre recordado pleito que protagonizó Cruz con el propio Sergio Víctor Palma el cuatro

de abril de 1981 en el legendario Luna Park de Buenos Aires, capital de Argentina.

Esta primera reyerta con Palma fue un aviso al argentino de lo que le podía pasar cuando volviera a cruzar guantes con el gladiador dominicano.

Palma y Leo Cruz batallaron en 15 asaltos, en pleito por el cinturón súper gallo de la AMB, pero el argentino fue declarado ganador…realmente Palma mereció la victoria, pues tuvo mejor desempeño que el quisqueyano.

El púgil dominicano, tras aquella derrota, no se amilanó. Sabía que en una nueva oportunidad el título iba para su casa. Además contaba con la protección (económica y de influencia a nivel del negocio) del promotor boricua José “Pepito” Cordero. Después de su contundente triunfo sobre Lupe Pintor, Pepito Cordero fue preparando el terreno para, con la influencia que tenía en la AMB, lograr que el presidente de ese organismo, Gilberto Mendoza -quien sigue al mando de la entidad después de más de 20 años de ser electo- aceptara un segundo combate Cruz-Palma.

A Leo Cruz, pues, le llegó la anhelada segunda oportunidad para la conquista del campeonato súper gallo de la AMB…y ese segundo chance no lo desperdició al vapulear en aquellos 15 sangrientos rounds a Palma.

Los expertos ya habían pronosticado que Leo Cruz llegaría a la cúspide del boxeo mundial.

Especialmente después de la gran demostración que ofreció cuando enfrentó al boricua Wilfredo Gómez quien a la sazón,

como monarca súper gallo, era considerado “fuera de grupo”.

A Wilfredo Gómez, apodado “La Bazzoka” y que abdicó al campeonato de las 122 libras después de defenderlo con éxito 18 veces, ningún rival aspirante a quitarle el cetro tenía posibilidad de salir airoso….y mucho menos permanecer de pie cinco asaltos.

Leo cruz, con apenas 20 días de entrenamiento -porque fue llamado a enfrentarse a Gómez de forma improvisada- se portó como un gigante…y por falta de una buena preparación física cayó por nocaut técnico en el 13avo round. Ningún otro rival había sido tan difícil para Gómez durante su imperio.

Leo Cruz, con una recia disciplina y entrega total al gimnasio, siguió su carrera por caminos triunfalistas…¡hasta que le llegó la segunda oportunidad!.

Se coronó monrca súper gallo de la AMB y pudo defender, positivamente, tres veces su corona.

Sin embargo, el 22 de febrero de 1984, en Milán, Italia, Leo Cruz fue llevado al “matadero” para contender con el local Loris Stecca quien, en 11 rounds, lo noqueó técnicamente.

Cruz se vio obligado a viajar a Italia apenas una semana antes del combate…y en ese lapso no tuvo oportunidad de entrenar bien. Ni realizar los ejercicios de carrera que exige el programa de prácticas antes de una pelea mundialista. Tuvo que correr (?) en los pasillos del hotel donde estaba hospedado.

Había una razón para impedir que Leo Cruz no siguiera reinando en los súper gallos: Pepito Cordero se había propuesto que el reinado del dominicano lo ocupara su paisano Víctor “Luvi” Callejas.

Luvi Callejas, un buen peleador súper gallo, también era miembro de la cuadra de Pepito Cordero quien nunca quiso que sus dos púgiles se enfrentaran entre sí…uno de los dos tenía que ser sacrificado. Y el sacrificio al quisqueyano.

De esa manera Leo Cruz tuvo que conformarse con realizar tres defensas positivas de su corona…¡y caer en la cuarta defensa!.

No obstante, Leo Cruz, hasta el momento, sigue siendo el campeón mundial dominicano con más defensas con un total de cuatro.

Así las cosas se puede decir que Leo Cruz, inmortal del Pabellón del Deporte Dominicano, no fue un campeón mundial tan efímero como lo fueron los demás titulares criolllos.

Tras colgar los guantes, Leo Cruz a los dos anos quiso regresar, pero que su intento resultó un “fiasco”. Finalizó su carrera con un expediente pofesional de 43 victorias y 6 derrotas. Tuvo 20 triunfos por KO y empató dos veces.

Ha sido el único campeoó dominicano con la suerte de hacer, por lo menos, una defensa en su país. El 23 de agosto de 1983, en el Estadio Quisqueya, defendió con éxito la corona ante el nicaragüense Cleo García, de guardia zurda, a quien derrotó en 15 asaltos. La primera defensa de su cetro ocurrio el 13 de noviembre de 1982 en el coliseo Roberto Clemente de San Juan, Puerto Rico, ante el chileno Benito Badilla a de quien tambien dispuso en 15 ounds.