Leonel Fernández actuó bien en lo de Honduras

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Hace más de cuatro meses, el 16 de septiembre del año pasado, en un artículo nuestro en este mismo periódico titulado “Elecciones en Honduras”, nos preguntamos:  “Si la comunidad internacional debe reconocer al candidato ganador en unas elecciones organizadas por un gobierno de facto y no reconocido, ni por los países latinoamericanos, ni por los de la Unión Europea”. Agregamos: “Suponiendo que el candidato perdedor admita su derrota y se perciba que irregularidades no han tenido lugar durante el proceso electoral, ¿bajo esas condiciones debe la comunidad  internacional reconocer al ganador”?

Luego citamos unas declaraciones de esos días del Presidente Oscar Arias de Costa Rica en el sentido de que:  “Las elecciones previstas para noviembre pueden poner fin a la crisis.  Si las elecciones realizadas en países gobernados por regímenes tiránicos no hubiesen tenido validez, no podríamos haber conquistado la transición de los regímenes dictatoriales en Latinoamérica hacia la democracia.

Nosotros, coincidiendo con ese punto de vista, agregamos: “Nadie niega que Juan Bosch a finales de 1962 ganó unas elecciones que fueron las primeras libres en nuestro país en 38 años.  Sin embargo, el gobierno que las organizó, el Consejo de Estado, no fue libremente elegido, sino el resultado de un pacto político para lograr la transición de la dictadura de Trujillo a la democracia.  Balaguer ganó las elecciones de 1966 organizadas por un gobierno presidido por Héctor García Godoy que no era fruto de elecciones libres sino de otro pacto político.  Tanto el gobierno de Bosch como el de Balaguer fueron reconocidos por la comunidad internacional”.

El Dr. Leonel Fernández inicialmente tomó la posición radical a favor de la salida de Roberto Micheletti antes de que se celebrasen elecciones, pero una vez efectuadas éstas, en un ambiente de libertad y reconociendo la oposición la victoria de Porfirio Lobo, nuestro Presidente se movió hacia la posición de Arias, defendida por nosotros.  Creemos que eso tuvo lugar durante la Cumbre Hispanoamericana en Portugal, ya que el propio Fernández declaró a la prensa allí que Arias y otros presidentes le habían solicitado que jugara un papel en el conflicto, agregando que pronto recibiría a Lobo, visita que se pospuso por un mes.

Y es que Honduras no puede ser condenada a un aislamiento internacional indefinido.  A la toma de posesión de Lobo, que tendrá lugar hoy, irán los presidentes de Panamá, Guatemala, República Dominicana y tal vez Costa Rica, así como el Vicepresidente de Colombia (Uribe estará en Davos pero pasará por Tegucigalpa a su regreso).  El Primer Ministro de Perú estará allí y Washington estará representado por Arturo Valenzuela, Encargado de América Latina en el Departamento de Estado.  Canadá enviará un alto funcionario.  Será el principio del deshielo para luego otros países reconocer al nuevo gobierno.

La reacción de Chávez a la visita de Lobo a Santo Domingo y al acuerdo bajo el cual Zelaya sería escoltado por Fernández desde la embajada de Brasil hasta nuestro país no se hizo esperar.

Horas antes, en la reunión en nuestro Palacio Nacional con la presencia del Presidente Preval, de Teresa Fernández de la Vega, Primer Vicepresidente de España, y Arturo Valenzuela, Encargado de América Latina en el Departamento de Estado y de otros altos funcionarios internacionales, Venezuela y Cuba habían estado ausentes.

La no-compra del 49% de las acciones de la Refinería perjudicará en US$131 millones a nuestra balanza de pagos y a nuestro presupuesto.  Por cierto, Venezuela había adelantado US$37 millones al gobierno para éste comprar las acciones de la Shell, deuda que ahora queda en el aire.  Presumimos que será después de las elecciones de mayo que nuestro gobierno anunciará si la Refinería se quedará 100% estatal, o se invitará al sector privado a participar en ella.

La decisión de Chávez de echar para atrás su participación en nuestra Refinería evidencia lo que siempre se sospechaba: su ayuda está supeditada a condicionamientos políticos.  El que sí agradeció el viaje de hoy de Leonel Fernández a Tegucigalpa fue nada menos que el Canciller de Brasil, quien estuvo entre nosotros de paso hacia Puerto Príncipe, pues le resolvimos un gran problema.