Leonel Fernández niega su gobierno supiera de Baninter

El ex presidente Leonel Fernández afirmó anoche que su administración desconocía las irregularidades que había en el Banco Intercontinental (BANINTER) y retó al gobierno a demostrarle lo contrario.

“De ninguna manera”, respondió el ex mandatario a una pregunta sobre el tema, tras concluir un encuentro con la Asociación Nacional de Detallistas de Gasolina (ANADEGAS), en la sede de esa entidad.

Y agregó: “Bueno, pero ellos tendrían que demostrar que sí teníamos conocimiento, porque si hubiésemos tenido conocimiento hubiéramos hecho los correctivos de lugar”.

Planteó que dentro de la política de ahorro interno que aplique un nuevo gobierno se haga sobre la base de que los empleos tienen que ser transferido del sector público al privado.

Fernández, candidato presidencial del opositor Partido de la Liberación Dominicana (PLD), dijo, no obstante, que el caso de los bancos quebrados está en manos de la justicia y es a quien le compete aclararlo. Aspira, expresó, que se establezca un marco regulatorio en el sistema bancario que impida que en el futuro ese tipo de situaciones.

El pasado 13 de mayo el gobernador del Banco Central, José Lois Malkun, denunció en el Palacio Nacional, ante el presidente Hipólito Mejía, que en el BANINTER habían producido un fraude superior a los RD$55,000 millones. Por el caso fueron sometidos a la justicia los banqueros Ramón Báez Figueroa, Marcos Báez Cocco y Vivian Lubrano de Castillo, así como el economista Luis Álvarez Renta.

Rechazó también que el gobierno insista en que la crisis económica que atraviesa el país sea causada por la desacelaración de la economía de los Estados Unidos, de los atentados contra las torres del centro mundial de comercio de Nueva York y la crisis en Irak.

La causa de la crisis del país, dijo, el presidente Hipólito Mejía la admitió ante Asamblea Nacional, el 27 de febrero pasado. Fernández afirmó que en su gobierno hubo una tasa de crecimiento económico de 8% y este año, “siendo conservador” habría un descrecimiento de 1%.

[b]PECADO ORIGINAL[/b]

El ex presidente consideró que la gestión de Mejía cometió su pecado original en el año 2000 al llegar al poder estableciendo impuestos en momento que la economía mundial iba en declive.

Cuando quiso hacer, precisó, la reforma tributaria y arancelaria que se le impidió al gobierno del PLD en el 1996 en el Congreso Nacional.

A su juicio esa reforma era buena en el 1996, y no en el 2000, porque las circunstancias habían cambiado.

[b]PUNTO FUNDAMENTAL[/b]

Consideró que si el país no ha colapsado es porque se mantiene una estabilidad precaria tras el acuerdo firmado con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Otra de las causas de la crisis que advierte es el “disparo” de la nómina pública, lo que provoca que el gobierno se quede sin recursos suficientes para invertir en obras públicas.

Indicó que Malkun, cuando estaba en la Secretaría de Finanzas, declaró que habían 150,000 empleados de más.

Dijo que la fórmula de solución que buscó el gobierno fue la más fácil, pero la más irresponsable, porque creó una hipoteca hacia el futuro desarrollo con la emisión de US$1,100 millones en bonos soberanos.

[b]TOPE BANCOS[/b]

Fernández dijo que el gobierno de Mejía no se conformó con los fondos obtenidos con préstamos en el extranjero, sino que no puso límite a los préstamos con la banca privada local, llevando la deuda de RD$6,000 millones a RD$17,000 millones.

Creó, expresó, el peor modelo imaginario que era el de hacer crecer la economía sobre base de la inversión pública, fundamentada en el endeudamiento público externo e interno.

“Con lo cual, recuerden ustedes que lo denuncié, el gobierno estaba descapitalizando a los bancos y de ahí se armó lo que ya todos sabemos y recordamos”, dijo.

El gobierno del PLD, afirmó, estableció un tope a la deuda del sector público con la banca comercial privada.

[b]COMBUSTIBLES[/b]

No habrá una solución microeconómica al mercado de los combustibles, sino hay una solución de estabilización macroeconómica para la sociedad en su conjunto.

Prometió a los detallistas de gasolina analizar estudios para determinar sus márgenes de ganancias.

Sostuvo que el gobierno manipula cuando dice que en su gestión compró siempre el barril de petróleo a US$13 porque en su administración del 1999-2000 el barril se colocó hasta US$37.

Fernández planteó que el problema macroecónomico general para la sociedad dominicana tiene, para empezar, un componente de carácter psicológico “que se llama confianza”.

Estimó que es alta la desconfianza en las actuales autoridades con respecto al manejo de la política económica nacional

“Es tan grande la falta de confianza en las actuales autoridades que los agentes de los mercados prefieren la presencia del FMI (Fondo Monetario Internacional), que da un sentido, por lo menos, de orientación y de seguridad que el propio gobierno, que ha demostrado ser incompetente e ineficaz en la conducción de la política económica nacional”, dijo.

Entiende que al gobierno no manejar adecuadamente la política fiscal y endeudarse en dólares y pesos, también estaba manejando inadecuadamente la política monetaria.

“Porque si usted entra dólares a la economía nacional, usted tiene que monetizar en pesos y mayor cantidad de pesos empezó a circular, y esos pesos perseguían los dólares, con lo cual la política monetaria llevó a un error de la política cambiaria, que se ha convertido en el principal dolor de cabeza de la economía dominicana,” dijo.

El problema de la crisis económica actual, dijo, mas que un resultado de factores externos ha sido sobre la base de un manejo inadecuado e irresponsable de la política fiscal, monetaria y cambiaria que ha mantenido el gobierno.

Si se envía esta señal de confianza, estimó, unos US$2,000 millones que han salido de la economía nacional en el último año y medio retornarían.

El problema de la confianza en las autoridades, manifestó Fernández, pasa inevitablemente por el proceso electoral, con la emergencia de un gobierno legitimado en las urnas, que cuando se establezca debe empezar a tomar ese conjunto de medidas.

Fernández dijo que el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre la República Dominicana y Estados Unidos, debe proveerle al país una gran oportunidad en el futuro, pues para la economía dominicana desarrollarse debe estar integrada a la economía estadounidense y a la mundial.