¿Les digo Algo?

El doctor Jorge Chaín pertenece a una categoría de médicos que se dice está desapareciendo: sirve desinteresadamente a los enfermos por el simple acto de administrar salud aplicando los conocimientos adquiridos en la universidad de manos de insignes maestros de la medicina dominicana.
Veinticinco años atrás, además de ejercer su carrera, era un dirigente gremial debutante en la dinámica Asociación Médica Dominicana (AMD) donde se perfiló como profesional comprometido con la ciencia de la salud, el reconocimiento del valor del trabajo médico y buen suministro de los servicios y la asistencia sanitaria a la población.
Pasó un tiempo dedicado al activismo gremial en la AMD afanándose en motivar a los galenos a interesarse en su capacitación, la educación al paciente y la ética médica, aspectos a los que concedía una alta valoración en el ejercicio de la profesión.
La forma de comportarse y ser del doctor Chaín influyó en que los periodistas que cubrían la fuente de la salud en los años 1985-2005 tuvieran una buena opinión del joven médico gremialista que se entregaba con pasión, entusiasmo y convencimiento a luchar por mejores condiciones de vida para su sector.
Entre ese grupo estábamos nosotras. Frecuentemente debíamos llamarlo para entrevistarlo sobre asuntos vinculados a la salud o las luchas gremiales sostenidas por la AMD que entonces era un gremio cuyos miembros eran promotores de la Atención Primaria en Salud establecida en Cuba y otros países latinoamericanos.
Tiempo después el doctor Chaín salió del escenario público.
De tanto en tanto, lo recordábamos llegando incluso a pensar que quizás se había marchado del país como otros médicos de esos años que emigraron a los Estados Unidos o a cualesquier otro destino.
Fue de mucha alegría encontrarlo casualmente en el hospital de Los Billeteros, centro de salud muy bien valorado por los sectores populares cercanos a Villa Consuelo y Villa María por la calidad de la atención brindada, la suficiencia de medicamentos, la limpieza, la excelencia en el servicio, la calidad y calidez que el personal dispensa a los enfermos.
Fue sorprendente ver que la oficina del director de ese hospital, que hasta la semana pasada era ocupada por el doctor Jorge Chaín, fungía como almacén en el que su escritorio y él mismo no se veían debido a que lo utilizaba para guardar las medicinas, los equipos e insumos, para que no se perdieran, fueran mal gastados o sustraídos.
De esa manera aseguraba el doctor Chaín el abastecimiento asignado por el Ministerio de Salud para las labores del mes; la limpieza del local, ampliado en varias ocasiones y proveer las medicinas a los enfermos del Félix María Goico, nombre oficial del hospital de Los Billeteros.
El Servicio Nacional de Salud designó al doctor Jorge Chaín director interino del hospital Salvador B. Gautier donde se espera que el honorable y eficiente médico en vez de decir haga, siguiendo la frase de José Martí de que “la mejor manera de decir es hacer”.
Éxitos doctor Chaín, en ese nuevo reto que, sin duda, significa mucho para usted.