Lesiones dentales no cariosas

v5

Dra. Dolmarys Márquez
Especial para Hoy/Vivir
El alto índice de estrés que se vive en este siglo y ante esta realidad, el ser humano se resiente y el sistema estomatognático no queda excluido sobre todo cuando los contactos oclusales (masticatorios) exagerados están presentes y sobrepasan la capacidad fisiológica de adaptación.
La abfracción es una lesión que ocurre en los dientes la cual no es causada por bacterias sino por pérdida del tejido duro (desgaste) en la unión entre el esmalte y el cemento del diente, regularmente estos signos se pueden observar en la parte vestibular, tienen forma de cuña y normalmente viene acompañada de episodios de sensibilidad, son lesiones de avance lento, progresivo y pausado.
Según estudios realizados, estas lesiones afectan aproximadamente al 60% de la población y está asociada principalmente al estrés emocional.
La acción de las fuerzas oclusales excéntricas que se generan al masticar, de igual modo el hábito de apretar los dientes (bruxismo), son factores que son considerados predisponentes.
La forma de elaboración de los alimentos, como la ingesta diaria y el alto índice de estrés al que está sometida toda la población, ha aumentado considerablemente el grado y tipo de estos desgastes que ocurren en los órganos dentarios.
Los signos de estas lesiones son desgastes a nivel cervical de los dientes en los cuales se puede observar una hendidura en forma de cuña por fracturas del esmalte dental y en muchos casos cuando está asociada al bruxismo pueden existir desgastes a nivel incisal (borde).
Los síntomas más frecuentes son hipersensibilidad debido a que quedan expuestos los túbulos dentarios; además de factores como el estrés, el bruxismo y la ingesta de alimentos ácidos, un mal hábito de higiene oral, como la colocación incorrecta del cepillo a la hora de lavar sus dientes es un factor que agrava la situación, lo ideal es usar de manera adecuada siempre en forma vertical y no de manera horizontal.
Los dientes que resultan más afectados por este tipo de lesión son los premolares y molares, pero en los casos más avanzados puede ser generalizado.
Los hábitos que causan estas lesiones pueden ser controlados y se pueden corregir los daños que se generan.
El tratamiento dental de la abfracción se realiza mediante ajuste oclusal, para reducir la flexión y compresión.
La restauración de estas lesiones se realiza por medio de empastes de resina compuesta. En casos avanzados es necesario la rehabilitación bucal completa con coronas. Será necesario el uso de férulas o guardas oclusales para neutralizar los factores de estrés mecánico que contribuyen al progreso de estas lesiones y se recomienda mejorar la mecánica del cepillado.
El odontólogo es el especialista en atender este tipo de casos y tratar de realizar el mejor plan de tratamiento tanto para resolver los daños causados por estas lesiones, pero lo más importante es diagnosticar el origen del problema. En algunos casos se deberá interconsultar con un psicólogo para evaluar los episodios de ansiedad y estrés e identificar los factores responsables de la aparición de estos hábitos. ¡Consúltenos!! Info@odontodom.com