LF + MVM = Boom!

http://hoy.com.do/image/article/418/460x390/0/F8B5FF6B-4B53-425D-80F8-BB778AFFB56D.jpeg

EI sorprendente pacto concertado entre el presidente de la República y el ex candidato presidencial del PRD en las elecciones del 2008 abre un abanico de especulaciones, positivas y negativas, que al final de cuentas la ciudadanía no se beneficiará de nada.

El acuerdo tomó por sorpresa al país el pasado jueves, y por el contenido del mismo, es una señal de que el Presidente logró dos objetivos inmediatos, uno desarticular los obstáculos para una rápida aprobación de la nueva Constitución y el otro es ganar tiempo y a la vez identificar desde ya cuál es la fuerza predominante en el PRD y hasta abrir las puertas para que otra cuna se introduzca en el remolino político blanco, pese a que se parte de la premisa de que el ex candidato presidencial del PRD tomará próximamente el control del partido.

Los términos del acuerdo definen a las claras de cómo los políticos consideran la ciudadanía. Es una masa pasiva sometida a la voluntad de ellos y pueden alterar hasta las normas jurídicas y constitucionales del país sin protestas o provocar severas convulsiones sociales.

Indudablemente con el acuerdo, los políticos ganan tiempo y con la olla de grillos desatada, es de suponer como es ya costumbre no se irá al fondo del acuerdo por la conocida costumbre de los políticos de no profundizar en los análisis de los documentos y, como manada, siguen a quien es más avispado y ofrece cátedras de conocimiento y convencimiento del asunto en discusión y más cuando el destino del país queda enredado en las telaraña de las ambiciones de los políticos como se ha visto en las actuaciones de los pasados nueve años.

Los seres humanos, despreciando lo que grandes pensadores consideraban acerca de la actividad política, en Dominicana la han transformado para nutrirse de la misma mediante el acceso al poder y el uso impune de los recursos que se colocan en sus manos para administrarlos correctamente y los ingresos fiscales de millones de ciudadanos que se ven compelidos a pagar religiosamente, y sin derecho a exigir rectificaciones de conducta para que se haga buen uso de los mismos, como ocurre en otros medios más civilizados, ordenados, disciplinados, educados y respetuosos de las leyes.

Lo que hay sobre el tapete es una jugada política de los principales actores que pueden influir en la estabilidad del país; por eso amarran sus intereses para ver quién logra mayores beneficios; para el 2010 tranquilizan y contentan desde ahora a los legisladores y síndicos con su período de seis años y para el 2012 permitir una competencia electoral que le haga creer al principal candidato de la oposición que tiene la oportunidad de alcanzar el triunfo, a sabiendas que alguna triquiñuela aparecerá en el horizonte de aquí a esa lejana fecha electoral.

No hay dudas que el andamiaje que está armando el líder peledeísta es muy interesante, pero él no debe cegarse ante la realidad del crecimiento de la impopularidad de su gobierno, manchado por la prepotencia de sus colaboradores, que ya se manifestó inmerecidamente en las piedras del escenario de Altos de Chavón el pasado 30 de abril.