Liberan 38 rehenes en Brasil

RIO DE JANEIRO  (AFP) – Tras 10 horas, sin heridos ni disparos, acabó ayer en la periferia de Rio de Janeiro el secuestro de autobús más prolongado registrado hasta la fecha, luego que la policía neutralizó a un hombre que tomó a 38 pasajeros como rehenes por problemas con su ex esposa.

El hombre armado se entregó sin resistencia esta tarde cuando un grupo del Batallón de Operaciones Especiales (BOPE) de la Policía Militar (PM) se aprestaba para entrar en el ómnibus 499, en donde todavía retenía a cinco rehenes, incluidos la ex mujer y el cobrador del vehículo, según las imágenes difundidas en vivo por la televisión Globo News.

El incidente comenzó aproximadamente a las 8 de la mañana local (11h00 GMT) en la autovía Dutra que lleva a la ciudad de Nova Iguaçú (Baixada Fluminense, periferia norte, en las afueras de Rio) y se extendió por más de 10 horas, produciendo embotellamientos de más de 2 kilómetros.   Pocas horas después del inicio del secuestro, el hombre permitió la salida de 19 personas que salieron por una ventana. Al rato otras 11 fueron liberadas y quedaron ocho, pero sobre las 18h15 local Ribeiro decidió liberar tres más. Hudson Aguiar, comandante general de la PM, dijo que Ribeiro fue convencido de entregar el revolver calibre 38 que portaba: “ingresamos solamente en el autobús luego de ello.

No valía la pena acabar con su vida y la de la mujer”.

   Trascendió que el hombre, un vendedor ambulante, retuvo a los ocupantes del bus por motivos pasionales, alegando que su mujer le traicionó y que no aceptaba la separación.

   Un pasajero logró llamar a su esposa, que avisó a la policía tras lo cual llegaron unos 100 agentes que rodearon el vehículo, que fue apostado a un lado de la ruta con ayuda de un camión de carga que le cercó. Los efectivos desinflaron luego los cuatro neumáticos.

   André Luiz Ribeiro (30) agredió a la ex mujer Cristina Ribeiro y según testigos, visiblemente alterado amenazó con matarla derivando en una larga agonía para los rehenes.

   “Le puso el arma en la cabeza a su mujer y gritó que quería matarla”, dijo a su vez uno de los pasajeros, Antonio da Rocha. 

   Dos hermanos, un oficial y un pastor evangélico participaron en las negociaciones, aunque Ribeiro no fue convencido.

   Marta Cunha, una de las rehenes liberadas, dijo a la televisión carioca que “me llegué a sentir muy mal. Pero él (el hombre) en ningún momento nos hizo un chantaje, ni intentó tirar contra nosotros, el problema de él era con ella (su ex mujer)”.

   El individuo tenía ya dos procesos en la justicia por agresión y mantener en cautiverio a su ex esposa.

   Fue entonces que el grupo especial del Bope, fuertemente armado, decidió colocar una escalerilla para entrar por una ventanilla lateral, mientras otros agentes cubrían las esquinas del vehículo estacionado a un lado de la ruta.

   Así, el secuestrador decidió rendirse y fue retirado por agentes hasta un camión del Bope.

   Este secuestro superó al famoso caso del “Omnibus 174”, registrado el 12 de junio de 2000, cuando un hombre armado tomó un autobus en el barrio de Jardim Botánico (sur) y mantuvo rehenes durante cuatro horas. El caso llegó a plasmarse en una película.

   Cuando el hombre salió acompañado de una rehén, un policía le disparó sorpresivamente y este mató a la mujer. El delincuente fue llevado vivo por la policía a un hospital carioca, pero llegó muerto, al parecer asfixiado por los agentes. Tres efectivos de la PM fueron absueltos en la investigación posterior.