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Cuentos infantiles de Miguel Phipps en Básica

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La Secretaría de Estado de Educación aprobó la publicación de tres volúmenes de cuentos infantiles de Miguel Phipps que son ya material de apoyo para la comprensión lectora y el comentario oral de los estudiantes del nivel básico.

Cada volumen consta de cinco cuentos y una presentación del Secretario de Educación, Melanio Paredes, donde explica que “el contenido contribuye con la formación en valores como lo establece el currículo vigente.” Y amplía que, con respecto a  cada volumen, el currículo “presenta sugerencias de cómo aprovechar dicho contenido para promover la comprensión oral y lectora por parte de las y los estudiantes.”

El ministro de Educación explica también que el “escuchar y observar a los adultos leer cuentos, no solo modela el acto de leer ante los pequeños sino que, sobre todo, contribuye con el desarrollo de su comprensión crítica, su vocabulario y amplía su visión del mundo.”

En consecuencia, la constancia de más de treinta años dedicado al cultivo de la literatura infantil ha dado el fruto apetecido por todo escritor o escritora de cuentos infantiles, es decir, la lectura masiva de niños y niñas que un día serán adultos y adultas y llevarán grabada en su cerebro la impronta de aquellas aventuras infantiles que marcan, posteriormente, el gusto por la lectura o el cultivo de la literatura.

Es lectura masiva porque cada volumen representa una tirada de 50 mil ejemplares que serán leídos no solamente por igual cantidad de escolares de básica, sino también por los integrantes del hogar,  curiosos por saber en qué consiste el contenido de lo que leerán los hijos en las escuelas públicas.

La técnica de la escritura de cada cuento infantil de Miguel Phipps se desarrolla como una metáfora pictórica que refuerza el texto lingüístico. Cada escena redobla, con su colorido y su dibujo, la acción comunicada por la acción de los personajes a través del lenguaje. Y en los quince cuentos que integran los tres volúmenes se observa una progresión del léxico de modo que los maestros y maestras se vean obligados a explicar el significado de cada palabra nueva o insten a los alumnos y alumnas a buscar en el diccionario el sentido de las palabras en su entorno discursivo.

El autor, Phipps, reina solo en el territorio del cuento infantil en el país debido a la vocación y persistencia, allí donde otros desfallecieron en el empeño. Para poner un ejemplo, no son únicamente estos quince cuentos aprobados por la Secretaría de Educación los que Phipps ha producido en este año 2009, sino que individualmente ha publicado otros quince cuentos más publicados en la Editora Corripio y diseñados e ilustrados por Ohanda Coste.

Tal volumen de cuentos obliga a quien los escribe a estar sumergido continuamente en el estudio de la técnica de ese género infantil y a colocarse en la mente del infante que cursa el nivel medio, en su mundo de fantasía y de colores, pero también en la brevedad del texto, la cual debe adaptarse perfectamente el nivel de conocimiento y capacidad de vocabulario de esos primeros seis cursos. El mundo cultural de esos niños y niñas de entre 10 y 13 años debe ser conocido a cabalidad por el autor de cuentos infantiles. Esto se logra leyendo el contenido de cada asignatura de primero a sexto de básica, pero también estudiando la vida del país y el entorno social que esta ofrece a esos niños y niñas que oscilan entre las edades que he señalado.

Ese es el esfuerzo que exige escribir cuentos infantiles, aparte del evidente logro que significa que los adultos los asimilen sin encontrar ningún tipo de descronología, puesto que ya pasaron por la misma experiencia, aunque con otros cuentos. Exigencia del conocimiento del ambiente social, geográfico y sicológico de los habitantes del país es otro requisito que debe exigirse a sí mismo el creador de cuentos infantiles. Uno de los cuentos de Phipps integra el mundo del sujeto del nivel básico cuando crea un texto como “Dientesano” (volumen 3) que contiene el uso de la computadora, el celular, el chateo como figuras de la modernización tecnológica de la sociedad globalizada.

En conclusión, el narrador Phipps ha acometido una empresa donde la constancia, la vocación y la persistencia le han conducido al éxito. Sin que deje de plano el cultivo del cuento infantil, pienso que ahora debe volver los ojos a la práctica de la escritura en que inició su carrera: la novela y el cuento como práctica de la escritura de gran aliento. Y no me refiero a la ausencia de calidad, sino a la extensión textual, donde el juego de la complejidad de la escritura presenta los retos mayores, fuera de la noción de género. El poema, el cuento o la novela son su propio género, son obras de valor, ya que su funcionamiento es la amplitud máxima de la subjetivización y la explotación máxima del lenguaje en una época. Piénsese si no en Homero, Dante, Shakespeare, Cervantes, Hugo, Proust, James Joyce, Borges… y en las obras de valor que nos legaron, las cuales estamos obligados a leer y releer en cada época.

En síntesis

Miguel Phipps Cueto

Académico, poeta, cuentista, novelista, narrador de literatura infantil. Nació en el Ingenio Consuelo, Provincia San Pedro de Macorís, el día 23 de enero del año 1955. Hijo de David Phipps (Inmigrante Cocolo) y Venecia Cueto (dominicana). Miguel Phipps Cueto casó con la señora Juana Modesta Cabrera, con la que ha procreado tres hijos: Juan Miguel, Carlos Miguel y Yamell Idelkys.  su preparación profesional incluye: Maestría en administración Educativa Post-Grado en Supervisión educativa, Post-Grado en Metodología de la Enseñanza, Licenciado en Educación, Mención Biología y Química, Maestro Normal Primario, Diplomado en alta Gerencia de Recursos Humanos y Diplomado en Código Laboral.  Entre sus temas de ensayo y disquisición intelectual están: Ciencia, Tecnología y Sociedad: Retos Transcendentales;  ¿Por qué se oponen al cambio las personas?; Paz…Ciencia y tecnología;  La enseñanza: Prioridad Educativa; La literatura infantil y juvenil como instrumento de la Educación; Hacia una política del fomento del libro y la lectura en R.D.