Lídres preocupados por avance de populismo

RÍO DE JANEIRO (EFE).- La expansión del populismo en América Latina y las alianzas entre los líderes de esa tendencia amenazan la democracia en la región, advirtieron ayer integrantes de partidos centristas iberoamericanos reunidos en Río de Janeiro.

   La influencia del eje Venezuela-Cuba sobre otros países es una de las mayores amenazas a la democracia en Latinoamérica, según los participantes de un seminario auspiciado por la Internacional Demócrata de Centro (IDC), que representa a un centenar de partidos de centro y demócrata-cristianos de todo el mundo.

   Aunque el presidente venezolano, Hugo Chávez, fue señalado como el principal exponente del llamado “neopopulismo” en Suramérica, los participantes del encuentro dijeron que ese fenómeno comienza a ser perceptible en otros países.

   “Hay elementos de populismo muy importantes en el caso del gobierno brasileño. El caso de Cuba ya no es de populismo sino de dictadura y totalitarismo. Hay ingredientes de populismo en las crisis boliviana y ecuatoriana. Hay elementos de populismo en el gobierno de la ciudad de México”, dijo a EFE el presidente del partido socialcristiano COPEI, Eduardo Fernández, uno de los principales líderes de la oposición en Venezuela.

   “Eso muestra que hay una tendencia que tiene bastante fuerza en estos tiempos en nuestro continente”, agregó.

   Fernández considera que los populismos están montando un esquema de colaboración entre sí y ello es visible en las constantes reuniones entre Chávez y los presidentes de Cuba, Fidel Castro, y Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva.

   “Los inmensos recursos financieros procedentes del petróleo en Venezuela ayudan a crear mecanismos de solidaridad internacional”, según el presidente del COPEI.

   Aunque sin citar a Chávez, al único que tildó expresamente de populista, el presidente de la IDC, el ex presidente del Gobierno español José María Aznar, coincidió en que “la expansión del populismo en otros países latinoamericanos” viene siendo financiada con “los recursos del petróleo”.

   La dirigente de la alianza opositora Unidad Nacional de Perú, Lourdes Flores, consideró que el populismo amenaza con expandirse a partir de las alianzas entre líderes populistas de la región.

   “Diría que en Suramérica hay un eje peligroso, que es la vinculación de Castro y Chávez con el líder opositor Evo Morales de Bolivia. Se discute si en la situación tan inestable de Ecuador ha estado presente o no Chávez. Y en mi país hay un riesgo potencial”, afirmó a EFE la presidente del Partido Popular Cristiano (PPC) de Perú y vicepresidente de la IDC.

   Flores, que actualmente lidera las encuestas de intención de voto para las elecciones del próximo año en Perú, también se refirió a los riesgos en Centroamérica, “una región erosionada en donde la influencia castrista puede darse con mucha fuerza”.

   “Por lo menos en Brasil, todos los impulsos del gobierno Lula se dirigen a implantar una forma abierta de populismo. Y en caso de que sea reelegido (en las elecciones presidenciales de 2006), se sentirá más seguro para iniciar una aventura populista en Brasil”, dijo a EFE el diputado brasileño Vilmar Rocha, del opositor y conservador Partido del Frente Liberal (PFL).

   “Pero también hay rasgos de populismo en otros países. Hay que ver lo que ocurrió en Ecuador, la situación que vive Bolivia con el liderazgo de Morales y el estilo del alcalde de Ciudad de México (Andrés Manuel López Obrador)”, dijo Rocha, que preside el instituto de estudios Tancredo Neves.

   Este instituto, vinculado al PFL, fue precisamente el autor del informe sobre los riesgos del populismo en Latinoamérica utilizando como base en el encuentro de la Internacional Demócrata de Centro.

   Según el estudio, el populismo es “la mayor pandemia política” que amenaza la democracia en todo el mundo, especialmente en Latinoamérica, y una “plaga económica, política y social”.

   “Es un proceso que comienza con la desmoralización del Congreso y la Justicia para debilitar las instituciones y abrirle espacio a líderes mesiánico que, aunque elegidos y reelegidos democráticamente, ejercen dictaduras con el nombre de democracias”, según el presidente del PFL, senador Jorge Bornhausen.

   El dirigente del COPEI coincidió en que lo que permitió “el colapso de la democracia venezolana y su sustitución por una aventura populista” fue el debilitamiento de los partidos políticos, el estancamiento económico, el deterioro social, la falta de una formación democrática entre los electores y la generalización de la corrupción.