Lío eléctrico, pero ¿y quién lo armó?

El licenciado José Luís Malkun, ministro de finanzas y gobernador del BC de Hipólito Mejía, publicó un artículo sobre el sector eléctrico titulado: Un lío que nadie entiende (Hoy, 26/7/08). En el mismo critica declaraciones del Secretario de Economía, del administrador de CDEEE y del Superintendente de Electricidad, de una manera totalmente alegre y superficial.

De manera particular, cataloga de “pendejadas” unas afirmaciones nuestras -las cuales sostengo firmemente- de que en nuestro país ya no existe crisis eléctrica sino una crisis de costos por los altos precios de los combustibles. Argumenta, si eso pudiera llamarse de ese modo, que cuando el petróleo estaba a 12 dólares había apagones de 20 horas. Pobre y peregrino alegato, que no viene sino a dar mayor fuerza a nuestras aseveraciones.

Esto así, porque si con un insumo a 12 dólares el barril –en los noventa- había esa tanda de apagones y ahora, con el mismo insumo a 140, sólo hay apagones parciales y la demanda es satisfecha en más de un 80%, algún cambio cualitativo habrá debido suceder. La razón es simple, el sector se recupera, ha salido de la crisis y se encuentra en una etapa de estabilización.

Lo han certificado el BM, el FMI, así como el índice de recuperación de efectivo de las distribuidoras que ha pasado de un 40% en el 2004 a un 62% en la actualidad. Sin embargo, los aspectos más resaltantes y contradictorios son sus aseveraciones de que “la realidad es que la generación eléctrica está dominada por onerosos contratos negociados sin ningún fervor patriótico”, y que “sólo privatizando el sector eléctrico se convertirá en servible”, puesto que “mientras mayor sea la participación del Estado en el sector, más grande serán las pérdidas por fraude”. Así como ustedes lo ven, citado textualmente.

Las preguntas obligadas, serían ¿quiénes renegociaron estos contratos con tan poco “fervor patriótico”?, y ¿quiénes estatizaron las distribuidoras sabiendo que lo “más pernicioso y corruptivo era una empresa de servicios manejada por el Estado”? La respuesta se cae de la mata: La administración del Presidente Mejía, en donde usted, señor Malkun, era un Súper ministro. Quiere esto decir, primero, o que usted es amnésico, ya que el Acuerdo de Madrid se negoció en el 2002 y la recompra de las Edes en el 2003; o que usted acaba de sufrir una extraordinaria transformación metamorfósica. Es lamentable que esto no le hubiera ocurrido durante su gobierno.

Quizás hasta nos hubiéramos ahorrado la crisis bancaria del Baninter, así como el elevado proceso inflacionario que mutiló el ingreso de las grandes mayorías nacionales. Personalmente, hubiera preferido oírle decir ‘pendejadas’, que no cometiéndolas.