Liquidando un diferendo con Fidelio Despradel

Definitivamente, la visión heroica y egotista que mi amigo y viejo compañero Fidelio Despradel tiene de su rol histórico en nuestra historia reciente, aunque justificada en varios aspectos, a veces le quita objetividad en algunos de sus juicios con relación a mí en la “Conjura Submarina”, aunque ya son menos… Trataré por última vez, de aclararlos en el mismo orden de sus planteamientos: solo comento los que sugieren contradicciones.

1. En el No.1 de su respuesta a mi Carta Pública, escribe “modestamente” que el colectivo de nuestra conspiración, lo integraron “inicialmente Máximo Bernal, Manuel García Zaleta y yo, y al que se integraron posteriormente tú y Octavio Amiama”. Lo cierto es que nuestra conspiración era mucho más antigua, mayor y más estructurada políticamente. Esto lo digo porque lo ha señalado reiteradamente.

2. En los párrafos No.5 al No. 8 Fidelio afirma que los norteamericanos concibieron un plan de distracción del movimiento interno utilizándome a mí para esos fines. Yo en cambio creo aún que estos apoyaron nuestros planes, aunque obedeciendo a que Washington estuvo jugando todas las cartas” como me cita Jimenes-Grullón (No.9) y escogió en última instancia la que creyeron más conveniente y yo lo comprendo desde el punto de vista de sus intereses.

3. La incorporación de Fidelio, de Luis Gómez y Jimenes-Grullón se debió a las condiciones que yo puse. No podemos sobrevalorarnos tanto, sobre todo a la altura del 1960 había en el exilio muchas otras personas.

4. Yo no tengo el deber de fundamentar nada en torno de mi aseveración, como comenta Fidelio, ya que la carta de marras fue dirigida a Marcio, porque su texto se explica solo. Lo que reproduce el libro de Bernardo Vega no incluye el destinatario. No tengo que dilucidar nada con él, sino es él que le da validez a su interpretación en contra de lo que yo afirmo por lógica elemental. Sin embargo, con mucho gusto vería la oportunidad de que Fidelio con Bernardo y cualquier persona o documento que considere, trate de avalar su afirmación o se retracte…

Le ofrecí reunirnos en el Archivo General de la Nación para acabar con esto.

Comprendo que a Fidelio se le hace difícil retractarse de una afirmación falsa, que no creo hace de mala fe, pero sí mostrando una tozudez digna de mejor suerte, y que afecta el respeto que creo me he ganado por mi actuación en la vida.

Espero la confirmación de Fidelio de esa cita, o su disculpa.