Lleve la rúcula y el berro a su mesa

21_08_2015 HOY_VIERNES_210815_ ¡Vivir!2 C

La rúcula y el berro son imprescindibles en la lista de ingredientes de todo amante del buen comer. Estas “primas hermanas” (de la familia de las “Brassicaceae”) han sido consumidas por civilizaciones tan antiguas como los romanos. La primera es una hortaliza que actualmente es común encontrar coronando las pizzas italianas, mientras que el berro con su particular picor amargo es el ingrediente ideal para una ensalada diferente. Pero también es frecuente encontrarlas en sopas y cremas, como la sopa fría de pepino y rúcula, cuya receta encontrará en este artículo. Además quedan perfectas en un sándwich.

Entre los beneficios directos de consumir estas plantas podemos mencionar que ambos son una buena fuente de hierro, ácido fólico y vitaminas B y C, entre otros, por lo que no es extraño encontrarlas en los populares “batidos antioxidantes”. En otras palabras, aparte de sus propiedades culinarias capaces de enmendar el sabor de cualquier ensalada, este par nos ayuda a estar bien por dentro, ya que fortalece nuestro sistema inmunológico.

Además, en el caso del berro, se le tiene como una planta medicinal, por sus consabidos poderes expectorantes.

Por todo lo antes mencionado, tenemos razones de sobra para acompañar nuestras comidas con una buena porción de rúcula y berro. Aquí les dejamos unas cuantas recetas para probar…

Recetas
Pizza casera con rúcula

Para la masa
1 1/2 tazas de agua
1 1/2 cucharadas de levadura de cerveza
1 cucharadita de sal
410 gramos de harina
Para el relleno
6 dientes de ajo
1 taza de queso mozzarella rallado
1 taza de rúcula fresca lavada
1 pizca de pimienta
1 cucharada de aceite de oliva
1 tomate cortado en rodajas

Preparación. En un bol, disolver la levadura con media taza de agua. Incorporar 125 gramos de harina y mezclar bien. Tapar con film y dejar reposar hasta que se esponje, aproximadamente una hora. Añadir el resto del agua, la harina y la sal y mezclar bien. Una vez que se formó la masa, amasarla sobre una superficie enharinada hasta que quede suave y flexible, más o menos por 15 minutos. Volver a un bol enharinado y cubrir con papel film. Dejar levar 2 a 3 gotas en un lugar seco y caliente (por ejemplo, cerca del horno), hasta que duplique su tamaño. Desinflar la masa y estirarla. Dividir la masa en dos y dejar reposar por otros 10 a 15 minutos, mientras prepara los otros ingredientes. Mientras tanto, precalentar el horno bien caliente (220 °C). Estirar la masa, ya sea con las manos o con la ayuda del palote. Colocarla sobre una pizzera ligeramente aceitada. Pintarla con aceite y llevar al horno por ocho minutos. Retirar y cubrir con la mozzarella, las rodajas de tomate y los dientes de ajo. Unos minutos antes de retirar del horno, colocar las hojas de rúcula, rociar con un chorrito de aceite y condimentar con pimienta a gusto. Volver al horno hasta que se haya dorado.

Sopa fría de pepino y berro

1 pepino
1 puñado de rúcula
1 yogur natural
2 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra
1/2 limón
Cebollino
Sal y pimienta al gusto

Preparación. Lave bien el pepino y la rúcula. Puede ponerlo con su piel, pero si no le gusta, puede pelarlo. Ponga en el procesador de alimentos el pepino, la rúcula, el yogurt, el aceite de oliva, el zumo del medio limón, sal y pimienta y deje que se bata bien. Luego, póngalo en un recipiente que cierre herméticamente y déjelo enfriar en la nevera. Puede servirlo decorado con cebollino picado y unas gotas de aceite de oliva virgen extra.

Ensalada de rúcula, berro y frambuesas

1/2 paquete de tomates cherry amarillos
1 bolsa de berro
1 bolsa de rúcula
1 caja de frambuesas (125 gr.)
20 tomates cherry
60 gr. de nueces
50 gr. de queso parmesano en un trozo
Para la vinagreta:
Aceite de oliva
Vinagre
Sal al gusto
Pimienta negra recién molida

Preparación. Lave y escurra bien los berros, la rúcula y los tomates. Parta los tomates por la mitad, trocee las nueces y haga lascas de queso parmesano (para ello puede utilizar un pelador). Coloque todos los ingredientes en un plato o en una ensaladera y aliñe con aceite de oliva, vinagre, sal y pimienta negra recién molida a su gusto. Es una opción fresca y muy saludable.