Lo más osado que han hecho por amor

http://hoy.com.do/image/article/148/460x390/0/3442A71A-4921-44C5-B29D-0D2D9E41DBE9.jpeg

VIANNY SOLANO
Reza un dicho que en la guerra y el amor todo se vale.
Los seres humanos somos capaces de hacer cosas bajo el influjo  del enamoramiento que en “estado normal” no seríamos capaces ni siquiera de pensarlo, mucho menos de realizarlo. Lo que sucede es que de una forma u otra, ansiamos alcanzar ese galardón que consiste en el amor y aprobación de ese ser amado.

He aquí breves ejemplos de algunas hazañas realizadas  por una comunicadora y tres publicistas dominicanos.

Milagros Germán, comunicadora. “Yo creo que lo más osado, arriesgado y lanzado que hacemos las mujeres por amor es casarnos, las que lo hemos hecho.  Es una maroma tan complicada… esa de tú irte de tu casa a vivir una vida compartida, con alguien que no es familia tuya. 

De más está decir que nadie nos prepara para ello, y lo hacemos con la mayor  confianza, ¡teniendo en cuenta sólo el enamoramiento y la pasión!

¡Ta’ fuerte!!!!!

En fin, es una experiencia muy bonita que toda mujer debe vivir aunque sea una vez,  pero es algo sumamente osado!”.

Yady Mejía, Planner Sr. de la agencia Pagés/ BBDO.  “Creo que podría decir que lo más osado que he hecho por amor fue un jueves a las 4:30 de la mañana cuando iba camino al gimnasio.

Decidí de repente ir a  la casa de mi novio y buscarlo, para ir juntos  a la playa a presenciar el amanecer”.

Yira Mejía, Planificadora de Medios de Pagés/ BBDO         . “Fui al apartamento de mi  muñeco (novio) a  las 5:50 de la mañana porque era el día de su cumpleaños.

Lo desperté con muchos besos, abrazos y un súper desayuno muy romántico que se prolongó toda la mañana”.

 Antonio Núñez, Director de medios de All Media Carat. “Yo tengo dos historias muy osadas hechas sólo por amor. Cuando mi esposa y yo éramos aún novios, fuimos a una finca muy ‘metida’ en una loma de Baní. Caminé alrededor de 10 kilómetros y más de dos horas a pie para encontrar un colmado y comprarle un artículo de higiene personal”.

“Lo segundo  fue llevar a mi esposa el día de nuestro décimo aniversario a un restaurante; de rodillas frente a todos, le propuse renovar votos y casarnos nuevamente”.