Lo mejor del discurso de Danilo Medina

Millizen Uribe

Tradicionalmente, en la República Dominicana, la línea divisoria entre los discursos de rendición de cuentas y de campaña política, ha sido muy frágil.
Sin embargo, en su quinto discurso de rendición de cuentas, el presidente Danilo Medina estuvo compelido a hacerlo acerca de un tema sobre el que llevaba ya mucho tiempo guardando silencio: la corrupción y la impunidad.
Este 27 de Febrero fue diferente. Y lo fue gracias a que, recientemente, una parte importante de la ciudadanía se cansó de pagar impuestos que algunos funcionarios públicos dilapidan y sustraen e, indignada, se movilizó contra la corrupción y la impunidad en la famosa Marcha Verde.
El Presidente ni pudo eludir el tema, ni ignorar el clamor popular, con lo que nueva vez quedó demostrado que cuando una parte importante de la ciudadanía se articula, con creatividad e innovación, alrededor de causas justas es mucho lo que puede lograr: en este caso se colocó el tema en la agenda del gobierno.
Danilo insiste en que él mismo es un abanderado de la lucha contra la impunidad y que en este gobierno no existen vacas sagradas por lo que se llegaría hasta las últimas consecuencias, caiga quien caiga.
No obstante, en gran parte de su alocución, el mandatario se limitó a dar un espaldarazo a la gestión de la Procuraduría General de la República, cuando la crítica ciudadana es que al Ministerio Público estar dirigido por un militante del partido de gobierno, compañero de muchos funcionarios, y subalterno político del Presidente, las investigaciones y acciones en contra de dirigentes morados, que podrían estar involucrados en el caso de soborno de Odebrecht, quedarían limitadas como ha pasado en gestiones anteriores.
De hecho, si se compara el tratamiento que se le ha dado aquí a este caso con el que han dado otros países, veremos que los avances han sido limitados. Se echan de menos apresamientos, embargo de cuentas, allanamientos y profundizaciones con la magnitud de las demás naciones del continente afectados por el escándalo internacional.
Es por eso que los cientos de miles de ciudadanos y ciudadanas que marcharon, así como las organizaciones, deben permanecer exigiendo justicia.
De hecho, lo mejor del discurso del presidente Danilo Medina fue el reconocimiento a la movilización ciudadana, esa que algunos de sus colaboradores han criticado.
Precisamente, estos ciudadanos, y otros más que ojalá se sumen a esta lucha, deben mantenerse activos recordándole al Presidente Danilo Medina que no se puede asumir un discurso anti corrupción sin medidas y acciones concretas.
Tomémosle la palabra y demostremos que sí, que la ciudadanía crítica y participativa no descansará hasta que en este país logremos el fin de la impunidad.