Lo no-política

JOSÉ MANUEL GUZMÁN IBARRA
j.guzman.i@codetel.net.do
El fanatismo que alguna vez acompañó el quehacer político ha dado paso a una participación un poco carnavalesca, turística, con mucho escepticismo y desconfianza. Algunos interpretan esto como un total desinterés ciudadano. En el entorno de comparsa (con todos sus elementos: música, colores, movimiento) que se mueve la política, entienden además que la una vez sacralizada política tiene que ser sustituida por una participación no convencional, en lo que Daniel Innerariy (DI) llama la “alter política” o la no política (Verbigracia: sociedad civil o grupos de presión), no exenta de resistencia, denuncias y heroicidad.

Se equivocan en lo primero y yerran al sustituir la superada sacralización de la política partidista por una exageración similar: el gesto heroico. Es fácil coincidir con el autor citado en la idea de que vivimos en una época post heroica y cualquier esfuerzo que lo evoque no pasa de ser una nostalgia, y “como toda forma de nostalgia, algo residual”.

En este punto, en que los gestos heroicos tienen mucho de residual, tenemos que reflexionar. Ante la nostalgia de algún heroísmo esporádico, la sociedad se muestra igualmente escéptica y desconfiada. Denuncias, marchas, protestas, crisis bancarias y evidentes signos de prevaricación y corrupción, no parecen movilizar a la ciudadanía como esperan los “alter políticos”.

Ante esto no hay muchas conclusiones posibles. O nos dejamos arrastrar por el cinismo: la depravación es generalizada, con lo que el gesto heroico establece, envileciéndonos, el maniqueísmo más primitivo que dice que los buenos son los no políticos y los malos los políticos. O nos replanteamos las ideas que usamos para explicar la realidad y la normalidad política.

Hay, afortunadamente, muchas formas de hacer y entender la política al margen del tradicional partidismo. La no política, sin embargo, no debería tener el tono redentor que a veces muestra. El reto para todos  incluido el alter político (DI)   es superar la protesta y la resistencia de gestos heroicos para encontrar un plan en positivo.