Lo que debe saber sobre el
uso del citrato de sildenafil

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ANNA JIMÉNEZ
cienciaplus@yahoo.com
Hace unos días los laboratorios Pfizer reunieron un selecto grupo de comunicadores del área de la salud de toda América Latina para ofrecer valiosa información sobre uno de sus productos más exitosos, en la ciudad de Cancún México, a propósito del décimo aniversario de Viagra,que muchos hombres consumen como un medicamento ocasional, principalmente usado en el caso de disfunción erectil, pero que desconocen  que el mencionado medicamento debe ser ingerido previa prescripción médica y además de manera sistemática en el tratamiento de disfunsión erectil, en cualesquiera de sus etapas e inclusive en caso de problemas  cardiovasculares.

Está claro -y la repercusión en todo el mundo así lo prueba- que estamos entrando en una nueva etapa de la farmacología: durante miles de años los seres humanos estuvieron buscando sustancias afrodisíacas, pócimas y artilugios, que pudieran aumentar su potencia sexual y así dan cuenta muchos textos de la antigüedad. Ahora se ha logrado, debido a un uso racional de los medicamentos y gracias a los hallazgos biológicos y químicos, un fármaco que actuaría casi específicamente en los cuerpos cavernosos (aparentemente también en el clítoris) facilitando la vasodilatación y erección peneanas, con un alto porcentaje de éxitos (más del 80% según algunos investigadores y nuestra propia experiencia clínica).

Ahora bien: ¿esto excluye la intervención del médico, el diagnóstico y los estudios complementarios?, ¿es lo mismo en un diabético o en un prostatectomizado que en una fobia sexual o en una disfunción erectiva situacional?, ¿es igual aquel que tiene una vasculopatía periférica al que presenta dificultades erectivas por conflictos de pareja? No debemos olvidarnos que, casi siempre, la disfunción eréctil encubre otro problema de salud que incluso el paciente desconoce: colesterol alto, patología prostática, diabetes, hipertensión no detectada, enfermedad de la Peyronié, depresiones o fobias sexuales, conflictos conyugales, problemas cardiovasculares, neuropatías, uso de medicaciones o de tóxicos –alcohol, drogas, tabaquismo, etc.

No es buena medicina medicar sólo por el síntoma y desconocer que éste puede ser un marcador de patologías de base.Por lo pronto no dejo de aclarar que es un medicamento de venta bajo receta archivada y no una venta libre ni un producto dietético, por lo que tiene todas las características de cualquier tratamiento que, como es de buen uso y costumbre, debe ir precedido por un correcto diagnóstico. Hay que conocer de sus interacciones medicamentosas (serias en el caso de los nitritos y nitratos usados como vasodilatadores coronarios-, de sus efectos secundarios (los más comunes son trastornos gastrointestinales, mareos, alteraciones en la visión de los colores, cefaleas, rinitis, calores) que por suerte son leves y poco frecuentes.

No es cierto que los hipertensos y con problemas cardíacos no la puedan usar. Está en claro que si un paciente tiene una cardiopatía inestable o descompensada no puede tener un coito que implique mucho esfuerzo o le deberá realizar bajo consejo médico, en ese caso no es el Sildenafil el que se desaconseja sino el esfuerzo en sí mismo.

En los pacientes con presión arterial alta la droga tiene buena y segura respuesta. Diré también que no produce excitación sexual, ni efecto retardador del orgasmo ni esterilidad; tampoco es “una pastilla que uno la toma y de una vez se cura de la impotencia”.

El Sildenafil lo utilizamos desde el 98 y ahora vemos sus reales efectos y posibilidades -que son muchas-, tanto como las precauciones a tomar –que son pocas-. Será de responsabilidad de los médicos, los educadores sexuales y de los farmacéuticos, incluso de los medios de difusión masiva, que este importante descubrimiento, como cualquier otro fármaco, sea un arma eficaz para solucionar las disfunciones erectivas y no un consumo frívolo que ponga en peligro la salud de las personas por su uso irresponsable y sin control.

Impacto

El mayor impacto que ha tenido Viagra en la vida de más de 35 millones de hombres a nivel mundial ha sido el poder transformar su vida sexual con tan solo tomar una pastilla.

El tratamiento para la Disfunción Eréctil está asociado con el mejoramiento de una vida sexual satisfactoria y la calidad de vida.

La firmeza en la erección debe ser medida como un factor importante asociado directamente a la satisfacción sexual.

3 de 10 hombres que sufren de Disfunción Eréctil buscan ayuda.