Lo que debemos hacer con los haitianos

En un comentario anterior, explicamos algo sobre el peligro de la invasión haitiana que viene, día tras día, ingresando a República Dominicana en busca de todo lo que a esos ciudadanos les es imposible conseguir para su tranquilidad y el sostén de su familia en su patria; pero esto también hace daño a República Dominicana como también lo hace la gran cantidad de mujeres en estado de gestación que legalmente llega a nuestro país, para poder tener sus respectivos retoños en los hospitales dominicanos, donde consiguen una asistencia médica sin tener que pagar nada por dichos servicios, pero incapacitando a las mujeres dominicanas que tienen que recurrir a dichos servicios en clínicas privadas, a pesar de no poseer los recursos económicos necesarios y, por tanto, endeudándose por varios meses, lo cual es una injusticia, pues los hospitales públicos no poseen los espacios correspondientes para ambos casos y desplazan a los nacionales para que no se diga que República Dominicana les niega a los haitianos dichos servicios.

Además, por falta de espacio del periódico, se omitió lo que es conveniente establecer para que los haitianos que ocupan ilegal o legalmente el país, se les prohíba el envío de dólares a sus familiares, y decimos esto porque hasta ahora hemos sido demasiado generosos y no debemos olvidar que ellos, cuando nos invadieron con su ejército de bárbaros y asesinos, degollaron las poblaciones de Santiago y Moca y ultimaron a nuestros jóvenes en su totalidad, incluyendo nuestras mujeres en estado de gestación.

Parece que el gobierno haitiano ignora que tiene con República Dominicana una deuda que, para pagarla, necesitaría algo más que recursos económicos, cuando aún no le ha pedido al pueblo dominicano perdón por los crímenes y humillaciones de hace ya casi dos siglos y debería arrodillarse ante cualquier solicitud que le hiciera el Gobierno.