Loma Miranda en manos del Comité Político

Es innegable que los gobiernos encabezados por el Partido de la Liberación Dominicana han legado al país un compendio de luces en sus distintas administraciones que van desde la transformación en materia de infraestructura en las metrópolis, hasta la reconfiguración institucional que hoy tenemos producto del nuevo ordenamiento jurídico de la nación.

Sin embargo, las crónicas responsables también deberán contener en sus páginas las inocultables sombras que tristemente han tenido las administraciones peledeístas. Entre ellas no podrá faltar el proceso de capitalización de las empresas públicas, la frágil seguridad social, los fallidos esfuerzos en materia de seguridad ciudadana, las firmas de contratos tan lesivos al interés nacional, que hasta otro Presidente del mismo partido ha tenido que renegociar algunos y rescindir otros.

El pueblo dominicano ha pesado al PLD en la balanza política electoral y esta organización ha salido favorecida con la voluntad popular. Ahora bien, la coyuntura actual convoca al partido morado a otra cita con la historia, que podrá ser incluida en los anales dominicanos como una sombra o como una de sus luces en la conducción de los destinos de la nación, trátese del proyecto de ley que procura declarar Loma Miranda como parque nacional.

No entraré en disquisiciones de carácter técnico parlamentario para referirme al posible juego que realiza el Congreso Nacional con Loma Miranda, pues resulta incomprensible que estando las dos cámaras legislativas conducidas por dos miembros del Comité Político del PLD y siendo el presidente del Senado su secretario general, no hayan sido capaces de ponerse de acuerdo en un tema tan sensible como ese.

Loma Miranda ya no es un asunto administrativo de nuestras cámaras legislativas, sino más bien un tema político, que deberá ser resulto de forma directa por el Comité Político del PLD, por ser este organismo el jefe político de la mayoría de los congresistas dominicanos, de lo contrario pondrán a cargar a esa organización con una mancha histórica que nunca será borrada.