Los bajos salarios en República Dominicana

Guillermo Peña Capellán. Fuente externa.

El salario mínimo que se paga en República Dominicana es menor que el de otros países pobres o de igual ingreso en Latinoamérica.

Según el estudio, “Algunas consideraciones sobre la Informalidad y el Ingreso en el Mercado Laboral de la República Dominicana“, publicado por el Banco Central, la institución bancaria establece que, el salario mínimo más alto del país es de RD$10,164 pesos mensuales, o su equivalente (231 dólares)

Sorprende que el salario mínimo más alto del país es menor que el de Haití, que es de 238 dólares. Y cuando lo comparamos con otros países pobres o de igual ingreso, también son más elevados los salarios mínimos de países latinoamericanos. En Nicaragua, por ejemplo, es de 252 dólares, en Honduras 471 dólares, en Bolivia 243 dólares, en Guatemala 295 dólares, en Paraguay 592 dólares y en El Salvador 319 dólares.

La informalidad crece precisamente porque los salarios no dan ni para cubrir la canasta familiar que, a mayo de 2014 rondaba por los RD$27,887.64 pesos mensuales o su equivalente (636 dólares)

Los economistas de la Confederación Nacional de Unidad Sindical (CNUS) han calculado que el salario dominicano, desde julio de 2013 a 2014 ha perdido RD$4,550 pesos de capacidad de compra y por ello demandan ante el Comité Nacional de Salarios (CNS) un aumento salarial de 30 por ciento.

El Director de Presupuesto y viceministro de Hacienda dijo en estos días que: “El salario mínimo de R. D. ha disminuido en los últimos 20 años. Mientras en la mayoría de los países de la región la masa trabajadora tiene ingresos que cubren sus necesidades y le alcanza para adquirir un carro y otras cosas, en República Dominicana se tiene que recurrir al pluriempleo”.

La mayoría de los dominicanos tienen que hacer magia para sobrevivir con el salario que obtienen. Los ingresos no dan para cubrir las necesidades básicas. Los bajos salarios no ayudan al desarrollo.

Es una excusa sin fundamento hablar de salarios competitivos para atraer inversión extranjera. Lo que se logra con salarios bajos es promover mano de obra barata y eso no ayuda al desarrollo sostenible del país, ni a mejorar la calidad de vida de la gente.

Es sorprendente como los dominicanos nos dejamos entretener tanto con temas triviales como una cuenta de Twitter de Quirino o Leonel comiendo chicharrón en Villa Mella, y no nos ocupamos en demandar un aumento salarial.

El principal escollo para que el país salga de la pobreza y la desigualdad es la baja remuneración. Los bajos salarios mínimos perpetúan la miseria y enflaquecen la calidad de vida de los más pobres y de la clase media.

No hay justificación alguna para impedir que se aumenten los salarios. La consigna nacional debe ser: ¡Suban los salarios ya!