Los bancos se impacientan con la revolución del ‘shale’ estadounidense

23_07_2015 HOY_JUEVES_230715_ Economía6 E

Halcon Resources Corp. estuvo a punto de tener problemas con sus bancos en junio de 2013. Y nuevamente en marzo de 2014. Y en febrero de 2015.

En cada una de esas oportunidades, el perforador de esquistos casi viola los límites de endeudamiento fijados por sus prestamistas, poniendo en peligro una línea de crédito que proveía US$1.050 millones de efectivo indispensables. En cada oportunidad, los bancos de Halcon, encabezados por JPMorgan Chase Co. y Wells Fargo Co., flexibilizaron sus restricciones, permitiendo que Halcon continuara endeudándose.

Esa clase de paciencia quizás esté agotándose. Los reguladores bancarios han lanzado advertencias sobre los riesgos que implica prestar a los perforadores estadounidenses, lo cual puede llegar a generar una contracción de efectivo en un sector que depende más que nunca del dinero de otros.

Wall Street ha sido uno de los mayores aliados de la revolución del “shale”, financiando miles de pozos desde Texas hasta North Dakota. La cuestión es cómo cambiará eso con los precios del petróleo reducidos a la mitad desde el año pasado hasta unos US$50 el barril.

“Los prestamistas en general están aumentando la presión sobre las compañías petroleras para que recauden más capital o hagan algún tipo de transacción para pagar sus líneas crediticias y liberen más efectivo”, dijo Jimmy Vallee, socio en el área de fusiones y adquisiciones en energía en el estudio jurídico Paul Hastings LLP en Houston.

Reevaluación. Los bancos ya se preparan para la próxima reevaluación de las líneas de crédito relativas al gas y al petróleo, revisiones que normalmente se realizan dos veces al año en abril y octubre. Los préstamos tienen como base el valor de las reservas en producción de los perforadores, que se contrajo con la caída de los precios. Muchas compañías también están perdiendo protección, ya que las coberturas que se aseguraron en precios de hasta US$90 el barril comienzan a vencer. “En el otoño hay otro ciclo de redeterminación”, dijo Marianne Lake, directora financiera en JPMorgan de Nueva York el 14 de julio durante una teleconferencia para hablar de las ganancias de la compañía. “Y no voy a decir probablemente, pero es posible que bajemos de categoría selectivamente a algunos clientes”.

Hasta ahora, los bancos se mostraron dispuestos a que el dinero siguiera fluyendo ya que los perforadores próximos a superar el límite de sus líneas crediticias han pagado recurriendo a los mercados públicos.

Los productores estadounidenses han recaudado US$44.000 millones a través de bonos y ventas de acciones en el primer semestre del año, el nivel más alto desde 2007, según datos recopilados por Bloomberg y UBS Group Ag.

Ahora, el apetito por esa deuda está menguando. Los bonos se han vuelto más caros y tienen condiciones más onerosas, incluidos embargos contra activos de gas y petróleo de los perforadores. El cupón promedio aumentó desde 6,36% en 2014 hasta 6,84% en 2015, según datos recopilados por Bloomberg.