Los cien días

UBI RIVAS
Los primeros cien días del segundo mandato del presidente Leonel Fernández han resultado satisfactorios, halagüeños y promisorios de lo que al final podría ser un éxito gubernamental. Porque si bien la ciudadanía en sentido general ha ponderado positivamente los primeros cien días de gobierno del presidente Fernández, además de que se dice que escobita nueva barre bien, lo importante no es como se comienza, sino como se concluye.

Lo primero es que el presidente Fernández se encontró el 16 de agosto con una prima del dólar a 43×1 y hoy está 30×1; que los apagones eran de 15-20 horas y ahora se han reducido considerablemente. No así la factura abusiva.

Los precios de los productos de primera necesidad alimenticios y medicinas, han descendido de manera apreciable.

En la reducción de la moneda norteamericana han ejercido gran influencia primero la confianza que el país depositó en el presidente Fernández, extendida al gobernador del Banco Central, Héctor Valdez Albizu, un profesional competitísimo, que dio muestras fehacientes de su eficacia cuando se desempeñó en esa misma posición en el primer mandato del presidente Fernández, dejando una prima a 16.42×1.

Sectores vinculados a la oposición y también algunos economistas pronostican que el dolar subirá de precio cuando a partir de enero próximo el gobierno empiece a honrar gradualmente la deuda exhorbitante e irresponsable que dejó al país el gobierno anterior, pero eso está en veremos.

El presidente Fernández aclaró el enturbiamiento de las relaciones con el presidente venezolano Hugo Chávez Frías, que el anterior, Hipólito Mejía, de manera imprudente, deterioró, y el país hubo de agenciarse petróleo en el mercado internacional muy caro.

El presidente Fernández inició los trabajos de la presa de Pinalito, justo al cumplir los primeros cien días, a un costo de US$131.7 millones, que aportará 50 megas, ahorrará US$10 millones anuales en menos petróleo importado, ingresará US$15 millones en venta de energía, generará 1,200 empleos y beneficiará a varias comunidades rurales aledañas a Tireo.

Con el acuerdo firmado con el presidente Chávez, el presidente Fernández obtuvo concesiones de precios y créditos y suministro confiable para las generadoras, para eliminar el pretexto de apagar por falta de combustible, que ha consistido una treta y chantaje para exigir pagos.

El secretario de Agricultura, ingeniero agrónomo Amílcar Romero, un veterano del sector privado y público, ha realizado una ciclópea gestión de siembras y restauración de zonas afectadas por tornados en Salcedo, así como del huracán Jeanne, que augura una apreciable producción, en momentos en que el sector turismo consume más de US$300 millones anuales de productos agropecuarios. Los desórdenes de repartición de tierras del CEA y La Cruz de Manzanillo y Plan Renove, han iniciado la lucha contra la corrupción.

El país luce sosegado, no obstante la ola delincuencial y criminoide que lo azota, porque ya nadie aguarda que en el momento más inesperado se le prodiga un boche, se le diga baboso o a una dama respetable se le tilde de vieja azarosa.

Los puntos negativos son precisamente la inseguridad ciudadana, la pasividad de no enfrentar el drama de la masiva y peligrosa haitianización del país, la repetición de hipertrofiar la nómina pública con exceso de subsecretarios y personal innecesario del servicio exterior que se paga en dólares.

Comer Primero, un punto troncal en las metas del presidente Fernández que aspira beneficiar a 250 mil familias, ha arrancado con 25 mil tarjetas, y se espera que el desayuno escolar repunte firme y amplio y que los parámetros económicos micro y macro se mantengan bajo control.

Pulgar arriba a los primeros cien días de gobierno del presidente Fernández.