Los consensos del Presidente y las reformas de la Constitución

Por fin, luego de cuatro años de rodeos, el presidente Leonel Fernández anunció la presentación de su proyecto de Reforma Constitucional para el próximo 16 de agosto.

Como en el caso del Metro de Santo Domingo, que mereció en su momento el rechazo de casi todos los sectores, Leonel señaló que hay “consenso” en que esa reforma se haga a través de una Asamblea Revisora, cuando hasta él mismo y sus personeros eran en el 2001entusiastas partidarios de la Asamblea Constituyente, y hasta Franklin Almeyda propuso que los diputados constituyentes se eligieran en mayo de 2002 junto con el Congreso regular, por lo cual no debe sorprender que en el curso de su presentación aparezca la propuesta de la reelección indefinida, repudiada por todos, para intentar otro “consenso” muy de su estilo.

Pero, para un debate constitucional es importante poner sobre el tapete las principales carencias de nuestra Ley Sustantiva para tratar de enmendarlas con el apoyo de los sectores más sanos del país. Algunos de estos cambios son los siguientes:

1. Lo primero sería asegurarse de que los integrantes del Congreso no tengan la posibilidad de modificar nuestra Constitución por sí solos, sin el freno de un referendo que avale o rechace los cambios.

Aunque tanto el Anteproyecto redactado en el año 2001, como el que auspició el Presidente en el 2005 lo incluye, hay el temor de que dicho referendo se quede en el tintero, rindiendo culto a la famosa “mayoría mecánica del Congreso” que denunciaba el Presidente antes de controlarlo.

2. Que se fortalezca la identidad nacional designando a “La Española o Hispaniola” como la isla que compartimos con Haití, a “Santo Domingo” como nombre del país, “República Dominicana” del Estado dominicano y la “Independencia Efímera” como nuestro primer Estado del 1841, cuando rompió sus lazos con España, al igual que lo hicieron las demás naciones hispanoamericanas.

3. Que se establezcan como poderes del Estado, además de los más conocidos (Ejecutivo, Legislativo y Judicial), las funciones Ciudadana, Electoral, Municipal, de Contraloría y Monetaria-financiera; a fin de lograr un verdadero balance de poder, aunque estableciendo un mecanismo nacional que controle los salarios y emolumentos que pueden erogarse sus integrantes.

4. Incluir a plenitud los derechos sociales, económicos, culturales y ecológicos de los dominicanos.

5. Incluir los derechos al plebiscito o referendo, la revocación de mandatos, y la iniciativa legislativa de los ciudadanos y de los ayuntamientos.

Así mismo, el derecho de las comunidades barriales a participar en el gobierno municipal.

6. Que la administración pública la dirijan pocos Ministerios, integrados por Secretarías de Estado con autonomía administrativa limitada.

7. Que se restablezca la no reelección presidencial por periodos consecutivos.

8. Que se prohíba la elección de un Presidente de la República con más de 75 años y menos de tres años de ser militar.