Los críticos exponen muestra fuera de lo común

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MARIANNE DE TOLENTINO
Se suele decir que los críticos son artistas frustrados y que sus frustraciones se han convertido en escribir sobre arte para vengarse de su incapacidad. Este estereotipo tonto mayormente viene… de artistas frustrados de verdad, malgeniosos o sin genio, que quisieran conquistar el mercado y… las opiniones.

Ejercer la crítica –vale decir analizar, apreciar y transmitir– dista del arte como creación, oficio y producto, aunque ambas profesiones versan sobre la misma materia. Corresponden a códigos y expresiones diferentes. Tan absurdo sería afirmar que el artista es un crítico frustrado.

Ahora bien, el amor por el arte y la vocación pueden haberse manifestado en un crítico antes de que estudie, enseñe y escriba en su área. Puede haber incursionado en la práctica por muchas razones, pero ha dejado esa actividad o la deja en la sombra y el “divertimento”.

Como un juego cultural y una idea concretada luego de varios años en proyecto, el joven colectivo Arte Estudio, realizó en la hospitalaria Casa de Teatro, un evento donde los expositores eran críticos de arte. Sin embargo, parte de los que exponían eran a la vez críticos de profesión y artistas de profesión… Frente a su estilo y destreza creativa, los críticos, simples aficionados o artistas –del domingo, no tenían la misma categoría–. Si el evento se repite, habrá que tener en cuenta, al menos museográficamente, esa dicotomía. ¡Sino, el espectador desprevenido no comprenderá por qué unos críticos son artistas tan deficientes… y otros tan hábiles!

Ahora dejamos la palabra a Cruz María Dotel, dotada en el arte y en el manejo del verbo.

ARTE CRÍTICO O LA DIVERSIDAD DE DISCURSOSCONSIDERACIONES DE CRUZ MARÍA DOTEL

Instalaciones, fotografías, Arte objeto, pinturas y dibujos conforman la Exposición  Colectiva “Arte Crítico, Los Críticos Exponen” organizada por Arte Estudio en la sala Paul Giudicelli de Casa de Teatro, ofreciéndonos un discurso práctico, de un grupo de críticos-artistas. 

La pluralidad de intereses y oficios es absolutamente válida; en los humanistas del Renacimiento (S. XIV) encontramos importantes referentes, tales como Leonardo da Vinci, prototipo  del ser humano integral,  quien incursionó en los más disímiles ámbitos: física,  ciencias, arquitectura, pintura, ingeniería, además de ser escritor y artista.

En nuestro país podemos mencionar casos recientes de eventos donde se ha hecho expreso el interés por esta diversidad de discursos: la exposición “Curador Curado”, con una inversión de roles manifiesta, aunque en otro orden a la que nos ocupa, fue planteada por artistas visuales alternando la curaduría. Este mismo año se presentó el trabajo plástico del destacado compositor y músico Vangelis, en el Museo de Arte Moderno, además, en el marco de la V Feria  Internacional del Libro,  fue presentada “Artistas en doble vía, escritores que pintan,  pintores que escriben”, despertando el interés del publico por conocer la otra faceta de los artistas Ángela Hernández, Tony Capellán, Gabino Rosario, y Eloy Tejera, entre otros.

En “Arte Crítico, Los Críticos Exponen” encontramos  manifestaciones que evidencian el conocimiento técnico en materia visual  y práctica de la mayoría de sus exponentes, sin embargo suponía un acercamiento más conceptual, discursivo y crítico de fondo, que de forma.

Confieso que me esperaba la disposición ordenada y limpia que nos ofreció Marianne de Tolentino. Su obra conformada por dos  pequeños neones vocingleros y simbólicos, uno rosado y otro amarillo que sobre bloques negros, iluminaron un letrero de love y un lazo de regalo, ambos titulados “Entre artistas y críticos”  I y II, en  que al parecer  tendía un ramito de olivo a esa relación entre dos clases que se han percibido históricamente  antagónicas  y rivales. Con esta obra de arte-objeto, Marianne no solo hace gala de su diestro discurso conceptual y crítico, si no que utiliza un medio que la sitúa en un arte joven y actual, remontándonos  a la obra del Italiano Mario Merz, artista Povera.

La instalación móvil de Myrna Guerrero, efímera, en contraposición a la temática tan perenne de violencia doméstica que propone, es ante todo un trabajo locuaz, de calidez y vibración, que invita a trepar por  sus cintas violetas, a girar y escapar, sin permitir que nos toquen “Ni con el pétalo de una rosa”, se percibe femenina, pero trasciende lo humano y va desde lo terrenal a lo íntimo.

La instalación “Simbiosis: escritura de lo visible” de Odalís Pérez, ocupante de gran espacio del Salón,  muestra no solo un documento explícito de las más profundas y sinuosas  divagaciones del pensamiento del autor sobre la muerte, sino también el subrepticio y velado Odalís y sus complejos discursos, proponiendo en mi opinión una interesante extrapolación de su escrutada creatividad lírica a la visual.

Laura Gil nos muestra sus recuerdos guardados, con una obra no hecha para la  ocasión, pero que por su temática, técnica y composición supone un trabajo de índole académica. Al mismo tiempo encontramos las obras de los imprescindibles personajes conocidos de la palestra artística, Carlos Acero, Alberto Bass y Ureña Rib  quienes como expresa Geo Ripley en el texto de presentación de la colectiva, han “alternado el proceso creativo con la crítica histórica”. Completan la muestra otras importantes figuras: Danilo de los Santos, Abil Peralta y José de la Rosa Saldaña.

Durante el acto de clausura de la exposición, se realizó un activo debate entre artistas y críticos en el que se hizo gala de la informal critiquería que suele apoderarse  de estos  espacios abiertos y llenos de subjetividad, pasando de boca en boca ponderaciones de estos haceres, sin verdades absolutas ni conclusiones.

Ser artista no es sólo un oficio, ni se logra en una academia, ni siquiera a través de la mágica conjugación del tiempo y las expresiones realizadas; ser artista es un compromiso individual consigo mismo, la humanidad  y con el arte, y  al igual que en el quehacer  crítico, coexiste constantemente en un encuentro inteligible, subjetivo, de teoría, tiempo, conmoción, técnica, práctica, estética y pensamiento crítico.

Es interesante esta pluralización de agendas, este transposicionamiento de  papeles, estas invitaciones ambiguas que finalmente son las acciones que nos hacen discrepar en un mundo que pretende ser globalizado.