Los diez títulos imprescindibles de Ingrid Bergman son 12

Ingrid

Redacción Internacional. Con tres Óscar de siete nominaciones, la carrera de Ingrid Bergman es un ejemplo de versatilidad y de riesgo, con muchos títulos complejos, varias obras maestras y algún que otro borrón, pero que es imposible resumir en diez trabajos.

1.- “Casablanca” (1942) – No es en absoluto la mejor de sus películas, pero el encanto de esta historia de amor y la espectacular pareja que componía con el duro Humphrey Bogart hicieron de este filme una de las piezas angulares del cine. “Siempre nos quedará París” se convirtió en una frase mítica.

2.- “Intermezzo” (1939) – Fue su primer trabajo en Hollywood después de que el productor david O. Selznick la descubriera. Ingrid no hablaba inglés, era muy alta para los estándares de la época (1,75 m) y era una completa desconocida, pero su interpretación fue soberbia y su naturalidad conquistó de forma inmediata al público.

3.- “For Whom the Bell Tolls” (1943) – Pese a que “Casablanca” es la que ha quedado en el recuerdo, su primera nominación al Óscar llegó por una película bastante irregular, basada en una obra de Ernest Hemingway, y en la que daba vida a una española en medio de la Guerra Civil enamorada de Gary Cooper.

4.- “Gaslight” (1944) – Por fin su primer Óscar, por su brillante interpretación de una mujer dominada y manipulada por su perverso marido (Charles Boyer), que intenta volverla loca. Uno de sus trabajos más recordados y populares y con el pulso que marcaba un maestro, George Cukor.

5. – “Spellbound” (1945) – Su primera colaboración con Alfred Hitchcock y una gran película que la emparejó con Gregory Peck en un “thriller” psicológico de altura lleno de incógnitas y de sorpresas. Pese a su gran calidad, Bergman fue nominada al Óscar ese año por una película sensiblemente inferior, “The Bells of St. Mary’s”.

6.- “Notorious” (1946) – Un beso de dos minutos y medio cuando lo habitual eran apenas unos segundos supuso casi un escándalo en Hollywood, pero la película de Hitchcock es mucho más que eso y la química entre Cary Grant e Ingrid Bergman han permitido que hoy en día siga siendo una obra maestra y la mejor, sin duda, de las tres colaboraciones entre la actriz sueca y el genio del suspense.