Los divorcios llegan rápidos en
la generación del “hijo único”

PEKIN, EFE.- China vive los primeros matrimonios de jóvenes nacidos en los primeros años de la política del “hijo único” (que empezó a aplicarse hacia 1980), pero muchas de las bodas acaban en rápidos divorcios y muestran falta de compromiso, según señaló un artículo de la prensa estatal.

“Los matrimonios empiezan deprisa y acaban igual de rápido”, destacó al rotativo un juez especializado en conflictos conyugales apellidado Liu, quien sólo en la primera mitad de 2006 ha tenido que lidiar con 22 casos de divorcio de personas nacidas después de 1980.

La situación es muy nueva en la sociedad china, donde el divorcio, aunque legal, está tradicionalmente mal visto, y de hecho hay muchos matrimonios que pese a su mala relación, mantienen sus lazos conyugales por temor al “qué dirán”.

De acuerdo con el juez Liu, los jóvenes matrimonios chinos “luchan por nimiedades y se separan impulsivamente”.

En cambio, Liu señala que los divorcios de los jóvenes de la generación del “hijo único” suelen ser casos más o menos conflictivos que en matrimonios de más edad, ya que normalmente los cónyuges todavía no tienen hijos y en ocasiones tampoco rentas ni inmuebles, así que hay menos puntos de discusión.

“China Daily” argumenta que todo esto demuestra que los hijos únicos nacidos a partir de los 80 –apodados con frecuencia “pequeños emperadores” por su carácter caprichoso– “viven mimados, rodeados de comodidades, y tienden a ser egoístas y con muy poco sentido de la responsabilidad”.

“Su nuevo estilo de vida está haciendo temblar a la sociedad tradicional china, que valora el trabajo duro, la frugalidad y la perseverancia”, añade el rotativo oficialista.

Pero algunos salen en defensa de esta generación, caso del profesor de Sociología Xia Xueluan, de la Universidad de Pekín, quien señala que muchos de los “pequeños emperadores” son aún adolescentes y “madurarán con las duras experiencias de la vida”.

Además, Xia y otros expertos destacan que estos niños, adolescentes y jóvenes son más modernos, abiertos de mentalidad y tienen más confianza que sus progenitores.

Más de 8 millones de parejas chinas se divorciaron en China en los últimos años, según estadísticas recogidas en 2003. De acuerdo con cifras de ese año, el aumento interanual de la tasa de divorcios sube a un ritmo del 10 por ciento.

La política del “hijo único” se inició a finales de los años 70 y principios de los 80 como principal medida para controlar el aumento demográfico del país más poblado del mundo (más de 1.300 millones de habitantes).