Los dominicos

22_01_2020 HOY_MIERCOLES_220120_ Opinión11 A

El sermón de Montesinos, también conocido como Sermón de Adviento, constituye la primera proclama en favor de los derechos humanos en América. La pieza se concentró en denunciar los estragos crueles, los abusos y atropellos a que los colonizadores españoles sometían a la población indígena.
Fue pronunciado a fines de diciembre del año 1511, en las localidades de la catedral que estaba en el área que hoy ocupa el parque Colón, en la ciudad colonial, por fray Antón de Montesinos, de la Orden de los Predicadores (luego Dominicos). La redacción fue responsabilidad del superior de la Orden, fray Pedro de Córdoba, y suscrito por los demás clérigos del grupo, 12 en total. (La construcción de la catedral fue ordenada por el papa Julio II, en 1504 y los trabajos se iniciaron ocho años después. Fue inaugurada en 1546).
En el histórico sermón, Montesinos denunció el castigo inhumano y las crueldades a que los españoles sometían a los aborígenes, a quienes obligaban a explotar yacimientos de oro que posteriormente transportaban en navíos a los reyes de España. En el acto religioso estaban las principales autoridades coloniales encabezadas por el almirante Diego Colón, hijo del descubridor Cristóbal Colón; el gobernador de la isla, Nicolás de Ovando, y el jefe de los encomenderos, fray Bartolomé de Las Casas.
Llegado el momento, el orador subió al púlpito y empezó su intervención con fuerte censura a la explotación, las crueldades, el castigo inhumano, los abusos y atropellos a que las autoridades de la colonia sometían a los indios. Y se preguntó ¿con qué derecho y con qué justicia tenéis en tan cruel y horrible servidumbre a aquestos indios? ¿Con qué autoridad habéis hecho tan detestables guerras a estas gentes que están en sus tierras, mansas y pacíficas, y son tratados de manera inmisericorde? ¿Amparados en qué designios ustedes, los jefes de la colonia, promueven y patrocinan las injusticias, atropellos, castigo inmisericorde y toda clase de abusos a que son sometidos estos hijos de Dios, que son tratados peor que a los animales?
El sermón causó tanta preocupación en las autoridades que el almirante Diego Colón, con fuertes amenazas, y haciendo galas de su poder autoritario, exigió a fray De Córdoba, que debían retractarse públicamente del contenido de la exposición del domingo de Adviento, a lo que el superior de los Dominicos contestó al hijo del descubridor: “Lo expresado por Montesinos no es un asunto individual, sino el consenso de toda la orden religiosa, basado en los testimonios y observaciones de los atropellos y maltratos a los indígenas por los colonizadores españoles”. Y le preguntó al hijo de Colón: ¿con qué derecho y con qué justicia tenéis en tan cruel y horrible servidumbre aquellos indios”, según narra Bartolomé de Las Casas, en el capítulo II de su obra “Historia de Las Indias”.
Revela que si el primer sermón causó revuelo entre los colonizadores el pronunciado por Montesinos el domingo siguiente, fue más firme y contundente. También en presencia de los “jefes” españoles el orador volvió a tronar en tono de voz mucho más fuerte y desafiante, ya que amplió las denuncias de los maltratos a los pobladores indígenas. Fue en ese momento cuando el padre de Las Casas, convencido de que las encomiendas eran un abuso contra los indios, dejó el cargo para convertirse en defensor permanente de los indios, dizque, supuestamente, para “sanarlos y educarlos”!
Después de los enfrentamientos con los sacerdotes, Diego Colón y sus huestes, tomaron navíos y se presentaron ante los reyes Fernando e Isabel, a quienes comunicaron la posición asumida por los frailes, y los soberanos ordenaron investigar la situación. Dispusieron medidas dirigidas a cambiar la situación en la Española. Un año después, en 1512, se aplicaron leyes y normas que condujeron al establecimiento de protocolos que prohibieron los atropellos y vejámenes a la población indígena y de respeto a nuestros recursos naturales.
La casa curial de la congregación de los dominicos, a su llegada a la isla, estaba en el parque Duarte, en la calle Padre Billini esquina Duarte y posteriormente se instaló en el edificio levantado en la misma calle Padre Billini, entre Duarte y Hostos.
Sectores vinculados a la Iglesia católica consideran que el sermón de Adviento sirvió de plataforma a la curia dominicana para redactar la Carta Pastoral contra el régimen del dictador Trujillo, que fue leída en todos los templos católicos a fines de enero de 1961.