Los dueños del país…

http://hoy.com.do/image/article/420/460x390/0/096E9226-9C28-422A-A1DF-8E40B3825B83.jpeg

Sí, una de las mafias que controlan el sistema transporte de carga y de pasajeros en República Dominicana y que se han ganado el justo mote de “los dueños del país”, ahora quiere serlo también de Haití. Su poder de decisión sobre la ruta y sobre quién y qué transportar es cada día más arbitrario, más abusivo y lesivo para el país y particularmente para el sector empresarial y las comunidades de nuestras regiones Sur y Este.

Son recurrentes sus peleas callejeras por rutas con armas blancas y/o fuego en manos, a veces con muertes entre ellos o de simples pasajeros, las obstrucciones al frente de empresas para que éstas no ejerzan sus legítimos derechos de transportar sus mercancías con sus propios medios, sin que las autoridades que se suponen competentes sean capaces de intervenir en tan groseras violaciones de la libre circulación de mercancías y de personas.

Actualmente, “los dueños del país”, a través de quien dice ser su vocero decretan un boicot total a la circulación de todo tipo de vehículos por los pasos de fronteras de ambos países, sin que las autoridades dominicanas de migración puedan impedirlo. Lo único que se oyen son las voces de las bocinas de programas radiales y televisivos que de manera alegre promueven el “nacionalismo” visceral y xenófobo en la población dominicana y en sentido contrario, voces parecidas se hacen sentir del otro lado.

En la discusión entre autoridades de ambos países sobre el diferendo en la actual coyuntura, y dado el cúmulo de atrasos en la solución de tantos temas que deben ser resueltos entre ambas naciones, es comprensible que participen los jefes de los transportistas. Pero si las dos naciones quieren resolver este tema en su raíz, deben asumirlo como un problema de Estado para ambos, estableciendo las reglas de juego en el sistema de transporte, garantizando en el marco de las leyes la circulación de personas y de mercancías y la libre participación de cualquier sector civil en el negocio del transporte.

Resulta inconcebible que un gremio asuma como de su exclusiva competencia el transporte de mercancía y de pasajeros con nuestro segundo socio comercial. La libre circulación de mercancías es consustancial al sistema capitalista, y una cuestión de Estado para cualquier nación con autoridades responsables.

Sin una solución de fondo del tema del transporte hacia y desde Haití, seguirán las dificultades para un sostenible intercambio comercial entre estos dos países y para la sistematización de la producción dominicana destinada al mercado haitiano, más difíciles unas relaciones entre sus comunidades y de sus nacionales residentes en ambos lados de las fronteras.

Aprovechar las diferencias coyunturales alrededor de este problema entre estas dos naciones para exacerbar sentimientos seudo nacionalistas es propio de mentes retorcidas, las cuales deben aislarse para que sus venenos sólo sean nocivos para sus atormentadas almas.

El tema del transporte es una cuestión de Estado y constituye “una absoluta ligereza” e irresponsabilidad dejársele a esos tipos de mentes y a esa suerte de mafia que lo controla.