Los estudios geopolíticos en las Fuerzas Armadas (1 de 2)

EDUARDO KLINGER PEVIDA
La Geopolítica es una ciencia que ha devenido en los últimos tiempos en un instrumento de utilidad excepcional para analizar, y entender, los problemas y conflictos que envuelven a las naciones en el escenario internacional actual. Aunque los autores, sobre todo los más modernos, refieren el estudio geopolítico a referentes históricos más recientes, lo cierto es que lo “geopolítico” siempre ha estado presente en lo “político”.

Por muchos años algunos autores consideraron el enfoque geopolítico como algo execrable al vincularlo con el pensamiento nazi-fascista del “espacio vital” como fundamentación para el expansionismo y las guerras de conquista.

En nuestro mundo, y en nuestra época, deviene en un instrumento de análisis esencial para entender las problemáticas nacionales en un contexto regional e, incluso, global. Nos aporta un recurso de estudio en el que podemos analizar todos los factores componentes de una realidad nacional, a saber: espacio físico, población, recursos naturales, espiritualidad, factores étnicos; lo humano, lo político, lo económico, lo militar, los conflictos históricos, la correlación de fuerzas -en lo interno y en lo externo-, las relaciones internacionales; todo lo cual- el estudio profundo de todo ello- nos posibilita el sintetizar y formular políticas públicas, internacionales, comerciales, etc.

Al interior de las Fuerzas Armadas de la República Dominicana se ha venido produciendo un proceso de transformación profundo en la preparación profesional de los oficiales superiores -como también en los demás niveles- de los cuerpos armados.

Como parte de ese proceso activo y dinámico -todavía en permanente movimiento- se creó mediante el Decreto No.783-02 del 9 de octubre del 2002 el Instituto de Estudios Geopolíticos de las Fuerzas Armadas -INEGEOFA- como dependencia especializada de la Secretaría de Estado de las Fuerzas Armadas.

Posteriormente, como parte del proceso de reforma y modernización de todos los estamentos de la Secretaría, incluyendo los estudios de nivel superior, el INEGEOFA, desaparece, y el Programa de Postgrado que imparte pasó a la entonces creada Escuela de Graduados de Altos Estudios. Quizás el INEGEOFA pudo haber sobrevivido, a pesar de los cambios institucionales, ya que por su originalidad podría haber devenido en un instrumento catalizador para el intercambio y la cooperación con otras instituciones.

Sin embargo, lo verdaderamente importante es que la especialidad que se ha venido impartiendo -en estos momentos está cursando estudios la Cuarta Promoción- va orientada a lo que realmente tiene una importancia estratégica de primer orden para la República Dominicana: Geopolítica del Gran Caribe.   

Realmente, estimo que hay mucha sabiduría en la Secretaría de Estado de las Fuerzas Armadas al haber seleccionado esa temática como programa inicial de los estudios geopolíticos en el país. En ningún otro centro universitario del país se imparte una especialidad en geopolítica y mucho menos con orientación al Caribe, aunque la región sí es objeto de análisis en alguna que otra especialidad, pero no con la integralidad de que la dota el enfoque geopolítico.

Por supuesto, en los ejercicios intelectuales siempre presentes entre profesionales y académicos han surgido criterios sobre si el programa se debiera orientar a la universalidad geopolítica. No hay dudas de que en el mundo en que vivimos, dicen que globalizado, lo que ocurre en cualquier parte del planeta nos afecta e incide en los hacedores de política.

Ello puede estar bien; pero no a costa -siempre ha sido mi posición- de sacrificar un estudio profundo del Gran Caribe.

Lo primero que se descubre al involucrarnos en la especialidad es un concepto del Caribe basado en la “Cuenca” que si bien fue utilizado inicialmente por la Administración Reagan para aquella “Iniciativa para la Cuenca del Caribe” de 1984, fue posteriormente rescatado por los Jefes de Estado y Gobierno del CARICOM para con un enfoque incluyente comprender a todas las naciones y territorios cuyas riberas fuesen tocadas por las aguas del mar Caribe, con un enfoque geopolítico, no geográfico.

Ese concepto aglutina a 25 naciones independientes del Hemisferio, dos terceras partes del total -35- de las Américas, lo cual representa dos tercios del poder de voto en los forums regionales. ¿No es acaso geopolítica, política y económicamente necesario para la República Dominicana conocer a profundidad la realidad regional y de cada una de las naciones que constituyen su entorno natural?.

Esas 25 naciones comprenden a Centroamérica, la costa norte de América del Sur, los miembros del CARICOM y las demás islas independientes.

Ello implica la inclusión de algunas naciones y dependencias que si bien, en estricto rigor geográfico, sus costas no tocan el Caribe, geopolíticamente son parte del mismo. El Salvador es el único país del Istmo que tiene sus costas sólo en el Pacífico, pero geopolíticamente es parte intrínseca de todo el proceso de América Central; las Bahamas se encuentran realmente casi en el Atlántico Norte pero su destino lo ha unido a los integrantes del CARICOM con quienes les une intensos lazos geopolíticos. Incluso, las Guyanas, en la costa norte de Sudamérica se abren más bien al Atlántico Sur pero son parte geopolítica del Caribe. ¿No son acaso todos ellos compañeros de viaje ineludibles?