Los horarios irracionales de los padres perjudican a los hijos

La mayoría de los padres trabajadores justifican el exceso de horas en el trabajo en la necesidad de asegurar los ingresos para que a sus hijos no les falte de nada. Pero esos niños que llegan a casa después de la escuela se enfrentan a la soledad derivada de una ausencia prolongada de sus progenitores y a una falta de referentes hogareños que puede traducirse en preocupantes comportamientos adictivos.

Las alertas no paran de dispararse en los organismos implicados en los procesos de armonización familiar. Los padres trabajadores de las familias típicas urbanas trabajan demasiado, lo cual repercute en la salud mental de sus vástagos. Los progenitores justifican el exceso de horas en el centro de trabajo en la necesidad de asegurar los ingresos para que a sus hijos no les falte de nada. La cuestión posterior a debatir  es para qué necesitan ellos todos esos caprichos si lo que les falta es lo más importante: un padre y una madre que escuchen sus alegrías y sus cuitas cuando vuelven a casa después de la jornada escolar.

El presidente de la Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios Españoles y su Normalización con los países de la UE, Ignacio Buqueras, se ha tomado muy en serio su papel y se ha embarcado en una verdadera cruzada para que los indómitos habitantes de este país procuren llevar una vida más racional y se conciencien, entre otras cosas, de los graves problemas que causan a los niños los horarios “irracionales” de los padres.

Empleada doméstica o soledad. Los infantes sufren de soledad y de falta de referente en el hogar cuando llegan a casa a media tarde y, en el mejor de los casos, tienen que recibir los cuidados de la empleada doméstica. En otros muchos casos, estos “niños de la llave” –en referencia a la que llevan colgando del cuello para abrir la puerta de su casa- tienen que calentarse la merienda en el microondas y optar, después por hacer sus tareas sin supervisión, por encender la tele o por la computadora para matar el aburrimiento ‘abandónico’.

Esta falta de límites o de tutela puede derivar en comportamientos adictivos que determinen un tipo de conducta problemática, que luego es muy difícil de corregir. También pueden sobrevenir peligros gravísimos derivados del mal uso de los electrodomésticos, con consecuencias a veces trágicas.   “En estos tiempos de crisis no se trata de trabajar más horas, sino de optimizar mejor el tiempo”, advierte  Buqueras.

Recuerda que España “es el primer país en número de horas de permanencia en el trabajo -más de 247 horas por encima de la media europea-, lo cual es propiamente tercermundista, y de los últimos en productividad, mientras nuestros hijos están abandonados”. Cualquier foráneo que visita España queda asombrado cuando comprueba la gran cantidad de personas que pospone en los días laborales la vuelta al hogar, a veces hasta pasadas las diez o las once de la noche, porque no puede renunciar a tomarse unos tragos la salida del trabajo, bien a solas o alternando con amigos.

Buqueras achaca esta costumbre a que el español no da valor al tiempo.

Fuerza laboral latina

Los latinos son el segmento de crecimiento más rápido en la fuerza laboral y conforman una población que frecuentemente se encuentra en acomodos difíciles de trabajo y familia, pero experimentan menos conflictos entre empleo y familia que los trabajadores blancos de clase media, porque ven el trabajo como un componente necesario y vital para el bienestar.

Las claves

1.  Los progenitores

 Justifican el exceso de horas en el trabajo en la necesidad de asegurar los ingresos para que a sus hijos no les falte de nada.

2. Niños solos en casa

Cuando se encuentran sin referentes familiares corren el riesgo de  desarrollar comportamientos adictivos que determinen un tipo de conducta problemática.  

3. Los inmigrantes latinos en EEUU

Sufren menos conflictos entre familia y trabajo que los nativos blancos, al considerar  éste como necesario para el bienestar.

4. El tiempo

Hay que saber administrarlo.

Zom

Maternidad deseable

Otros dos puntos exigen que empresas y sindicatos pacten medidas en el marco de los convenios colectivos “para hacer de la maternidad un acontecimiento deseable en vez de un problema para la mujer trabajadora” y que se flexibilicen los horarios laborales en función de las necesidades individuales. El sexto punto recoge la necesidad de que se fomente la igualdad de participación entre hombres y mujeres en la vida familiar, y el séptimo, que se asegure la presencia en el hogar de al menos uno de los padres en los tiempos no cubiertos por el horario escolar.