Los momentos memorables de peloteros
de RD en Series Mundiales

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POR DIONISIO SOLDEVILA
Los peloteros dominicanos han brillado en todas las facetas del juego y la Serie Mundial no ha sido una excepción. Si hablamos del Clásico de Otoño, encontramos jugadores dominicanos que se han robado el estrellato de la serie más importante de todas y han pasado a ser los más seguidos y aplaudidos.

El más destacado de la escuadra quisqueyana ha sido el lanzador José Rijo, quien fue elegido Jugador Más Valioso de la Serie Mundial de 1990 en la que guió a los Rojos de Cincinnati al campeonato.

Rijo ganó dos partidos y tuvo una ínfima efectividad de 0.59 al ponchar 14 hombres en 15.1 entradas lanzadas, ayudando a que los Rojos vencieran en cuatro juegos a los Atléticos de Oakland.

Otro que junto a Rijo conforman la única pareja de dominicanos ganadores del JMV en la Serie Mundial es Pedro Guerrero, el entonces antesalista de los Dodgers de Los Angeles.

En ese clásico de otoño, Guerrero bateó para .333 con dos cuadrangulares y siete empujadas y propulsó la victoria en seis juegos de los Dodgers sobre los Yanquis de Nueva York.

Uno que pudo haberse unido a ese grupo pero que fue robado por la prensa cubanoamericana fue Moisés Alou, el jardinero de los Marlins de La Florida en la temporada de 1997.

Alou, jugando el mejor béisbol de su carrera profesional gracias a un año saludable, quemó el pitcheo de los Indios de Cleveland, registrando un promedio de .321 con tres jonrones y nueve empujadas.

En esa misma Serie Mundial, Tony “Cabeza” Fernández se fue de 17-8 en los siete partidos de la serie para batear un jugoso .471 en la causa perdida de los derrotados Indios del Cleveland.

Con los Cardenales de San Luis, en una serie de mucho calibre en la temporada de 1982, Joaquín Andújar tuvo dos aperturas brillantes para conseguir foja de 2- con 1.35 de efectividad frente a los Cerveceros de Milwaukee.

De igual manera vale recordar la memorable campaña de 1987, en la que Tony Peña como receptor de los Cardenales de San Luis bateó .409 aunque los Mellizos de Minnesota se quedaron con el cetro de campeones al ganar en siete juegos el campeonato.

Asimismo, en 1962 Juan Marichal lanzó cuatro episodios desde el relevo, ponchando cuatro hombres sin tolerar carreras. Los hermanos Felipe y Mateo Alou contribuyeron. En el caso del primero, este bateó para .269 y Mateo tuvo .333.

Otros dos bateadores dominicanos que estuvieron por todo lo alto en el bateo fueron Danny Bautista (.583) en la victoria de los Diamondbacks de Arizona sobre los Yanquis de Nueva York en el 2001, y José Vizcaíno, de los Yanquis de Nueva York en la serie del subway del año 2000.

Vizcaíno tuvo poco promedio general, pero fue crucial en el tercer juego de la serie, cuando pegó un hit de oro en la doceava entrada que le brindó la victoria al equipo de la Liga Americana.