Los momentos que vivimos

Los dominicanos hemos visto crecer los crímenes en nuestras calles y los fiscales no hacen nada. Son muchos los asesinados en los frentes de sus casas o de sus negocios al ir a abrirlos o cerrarlos. Es que se ha aplicado una política de Estado de beneficencia pública sin desarrollar verdaderas políticas sociales y se ha permitido la corrupción como algo natural, pero ignoran que siguen existiendo corrientes sociales muy poderosas, sólo se ha implementado un fuerte proceso de militarización y atropellos al pueblo para obtener la reelección del Presidente. Esta reflexión es producto de los acontecimientos que nos arrollan, mientras tanto las deudas con la banca extranjera aumentan y a los contratistas de obras del Estado no le pagan a tiempo sus cubicaciones. El resultado ha sido un país adormecido por el hambre y la miseria y debilitado por la angustia en que viven. Mientras tanto han nacido nuevas fuerzas políticas, pero agudizadas por los viejos defectos y los principales candidatos, les ha interesado más banalizar la campaña sin proponer situaciones prácticas importantes. Finalmente, debemos ser conscientes de la gravedad de los tiempos que nos ha tocado vivir, por suerte no hemos cedido al miedo.
Haciendo un recorrido por el país y los actos de los partidos políticos, hemos observado el abuso descarado de los que controlan el poder y la costumbre clientelista de la ciudadanía que sigue instalada en nuestro país. Por suerte, el momento es pensar cómo fortalecer nuestra juventud, que podrá realizar el verdadero cambio, pues en realidad las nuevas fuerzas emergentes ya han quedado obsoletas y es necesario un reparto del poder, el momento no puede ser más oportuno. Y para obtener todo lo que necesitamos es preciso que todos los que no estamos de acuerdo con el PLD, nos unamos en una sola organización y así podremos sacarlos del poder. Sólo los que triunfan son los que se unen en un mismo propósito, hagamos un frente político alrededor del PRM y podremos obtener la esperanza soñada por tantos años.