Los motivos de Danilo

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RAMÓN ARTURO GUERRERO
La renuncia de Danilo Medina como secretario de la Presidencia ha dado lugar a un aluvión de comentarios y especulaciones en los medios políticos del país. Mientras el Presidente y su entorno restaron importancia a la renuncia, hasta el punto de que el jefe del gobierno decidió no sustituir al alegadamente poderoso funcionario, hubo quienes vaticinaron una crisis que llevaría a la derrota del PLD en las elecciones de 2008.

“Si el presidente Leonel Fernández y el renunciante secretario de la Presidencia no buscan un entendimiento y una salida negociada a la crisis planteada tras la salida del gobierno de Danilo Medina, la gestión peledeísta y el propio Partido de la Liberación Dominicana (PLD) confrontarán problemas de hasta poner en juego su permanencia en el poder más allá del 2008.” (Rosario Espinal y Pedro Catrain, entrevistados por Hoy, 9 de noviembre).

Mas que la supuesta crisis, invisible hasta el momento, habría que buscar los reales motivos que movieron a Medina a dar un paso tan importante como el de renunciar al gobierno, con las implicaciones que esto conlleva. Ver si esto realmente lo ayuda a avanzar en su búsqueda de la candidatura presidencial por el PLD. Por otro lado, es temprano todavía, como hacen muchos observadores, predecir el ganador de la previsible confrontación entre Medina y el presidente Fernández por la nominación presidencial el próximo año.

En una breve alocución ante los medios de prensa el día 7, Medina presentó dos razones para su renuncia: “con el objetivo de reflexionar y servir al país desde el Partido de la Liberación Dominicana” y “que cumplió el compromiso que había hecho con el presidente Leonel Fernández, de dejar el puesto tan pronto terminaran las elecciones congresuales y municipales de mayo pasado.” (Reseñado por Juan María Ramírez, Hoy, 8 de noviembre, página 1).

Hay que descartar que Medina necesite dejar su cargo para reflexionar; para servir al país mucho menos. Si tenía algún compromiso con el Presidente, eso solo lo saben ellos, pero sería extraño que designaran a alguien al parecer renuente a durar cierto tiempo en un cargo de esa categoría.

Los motivos de Medina para dejar el gobierno hay que buscarlos en su no disimulado anhelo de ser Presidente de la República. Se le estaba haciendo tarde, a la sombra del Palacio Nacional, para desarrollar la necesaria imagen presidencial que, en cambio, su rival desborda en abundancia.

Medina puede, según se le atribuye, controlar instancias partidarias, regidores, síndicos y legisladores. Pero la popularidad de Fernández es, hasta el momento, arrolladora. La personalidad del mandatario y su aplicación oportuna del “manual” de Balaguer le han permitido hasta el momento sortear coyunturas quedando su imagen intachable. Medina debe apresurar el paso si pretende cerrar la gabela que le lleva Fernández en imagen y popularidad y, más aún, elaborar un discurso propio, diferenciado. Tiene que explicarle al PLD y al país porqué Fernández debiera ser sustituido al terminar su período en el año 2008, o si él representaría la continuidad de la gestión peledeísta a partir de esa fecha. La gente, lógicamente, va a preguntar: ¿Por qué Danilo y no Leonel?.

r.guerrero@hoy.com.do