Los responsables del Metro
tendrán que responder

RAIMUNDO TIRADO
En este país ocurren cosas increíbles. Los grupos económicos y políticos actúan con la mayor impunidad, abusando de la capacidad de aguante de los dominicanos. Entre esos casos cabe mencionar la construcción del Metro de Santo Domingo, donde se gastan miles de millones de dólares, sin que el pueblo sepa absolutamente nada de lo que financieramente está pasando ahí.

Sin lugar a dudas, el Metro de Santo Domingo es la obra de mayor cuantía económica de todas las que se han construido en el país. En ninguna nación del mundo se puede trabajar en una obra de esta magnitud sin que se le dé un detalle pormenorizado al pueblo de todo cuanto se gaste en ella. Y esa gigantesca obra, concebida por políticos megalómanos y con sed insaciable de riquezas, se construye en un país que enfrenta graves problemas de delincuencia, y de suministro de energía eléctrica, donde se han disminuido sus niveles de educación, alimentación, vivienda y empleo, por lo que la misma se convierte en un insulto a la inteligencia de la sociedad dominicana y a la miseria del pueblo pobre.

Y deben saber los que gobiernan y los que construyen que ellos son responsables ante el país, y ante la justicia dominicana, de todo cuanto hagan al margen de la ley, sin transparencia, y sin sujeción a ninguna norma de rendición de cuentas. Los que gobiernan han vuelto por sus fueros porque se fue benévolo con ellos, cuando una buena parte de los que abusaron de los recursos públicos debieran estar purgando sus penas en la cárcel.

Para esos que gastan miles de millones de dólares en la construcción del famoso Metro deben saber que no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista, que el pueblo sufre y sufrirá las consecuencias de gastar esos recursos que debieron utilizarse en enfrentar los múltiples problemas que acogotan el nivel de vida de los dominicanos.

Por lo pronto, ahí se acercan unas elecciones nacionales. Nadie pone en duda que esos grupos políticos y económicos cuentan con todos los recursos que se puedan imaginar para tratar por todos los medios de quedarse en el poder, porque saben lo que significa para ellos perder unas elecciones.

Conocen que aquí la época de los indios pasó, y que las lecciones han sido bien aprendidas. Tienen conciencia de que la época de la benevolencia para los que abusan del pueblo ha sido superada, y que no será lo mismo el mañana que el ayer. Ante ese panorama, hacemos un llamado a la conciencia nacional para que todos nos unamos a fin de desalojar del poder a ese grupo de abusadores, a los cuales el pueblo les dio varias oportunidades de gobernar en beneficio de todos y solo las han aprovechado en su propio beneficio, olvidándose de que ese mismo pueblo respira, palpita, y tiene necesidades perentorias que cubrir.

Fijemos nuestra atención en las ofertas y en los candidatos que terciarán en las próximas elecciones nacionales y veamos cuáles de ellos cuentan con la mayor posibilidad de enfrentar con éxito a los que nos mal gobiernan, y ahí concentremos nuestro apoyo y dirijamos nuestros votos, para decirles “¡De que se van, se van!”.