Los retos de Leonel

POR UBI RIVAS
El 17 del presente mes de abril, en la entrega a HOY de ese día, puntualicé en relación a los créditos de Leonel Fernández sustentados de manera cardinal en la estabilidad de una economía sosegada que ha conseguido, su mayor logro en su segunda administración, de encabestrar la prima del dólar a 32×1 y el PIB superior en 10%.

De manera que el presidente Fernández no es solamente un político suertudo, sino generador de confianza en los variopintos sectores que estructuran la sociedad dominicana.

Suertudo no solamente por la forma como surgió en la poltrona del poder en su primera administración sustentado por los dos líderes de mayor peso específico del momento, el doctor Joaquín Balaguer y el profesor Juan Bosch, sino por haber demostrado en realidad haber sido merecedor de la confianza que en él intuyeron los dos, como ha resultado ser.

Además del logro trascendente que reportará sus frutos sin la intemperancia de los impacientes del DR-CAFTA, del auge de la industria de la construcción y del turismo, consubstanciales precisamente derivantes de ese amasijo de confianza que no calca con sus contendores dentro y fuera del PLD, el presidente Fernández, que se dirige derechito a la repostulación, confronta unos retos.

Unos retos que determinarán la escogencia del electorado que aunque en la entrega citada del suscrito pronostican un 87% para propinarle una zurra intrapartido a Danilo Medina y darle una lección propia de los rishis indúes, y que extrapolo al certamen crucial del 16 de mayo de 2008 con un 62%, el Presidente debe y tiene que apuntalar ciertos flancos vitales y determinativos.

El Senado tiene en agenda conocer y aprobar doce proyectos económicos cardinales remitidos por el Poder Ejecutivo, vale decir, por el presidente Fernández, para modernizar y adecuar la economía nacional conforme a los retos de estos tiempos, universo del cual el gobernante es un futurista a carta cabal y completo.

El Presidente tiene que profundizar el programa de acción social, cosecha suya, para que abarque a un millón de hogares o unos cinco millones de dominicanos que sobreviven en condiciones precarias, incluyendo dos millones en situación de miseria extrema, y también en el saco la clase media con una brizna de participación en las suculencias y/o delicias de una existencia sin los acosos del día a día.

Simplificar la tributación en una sola factura y no tres como hoy y no apretar demasiado la tuerca tributaria para que la rosca no se corra y los que generan riquezas no acuerden la diáspora hacia otra carpa política, que sin prometerles retornar al paraíso cuestionable de la evasión, esté exento de los traumas síquicos y financieros de hoy. ¿Comprenden?, como reiteraba el profesor.

Diario Libre del 18 del presente mes gráfica en relación a los porcientos en subidas de precios de algunos productos de consumo en la mesa diaria de hasta un 89.3% desde 2004, y el presidente debe y tiene que consensuar y dialogar, en ambas facetas en las cuales es un artista, con los taumaturgos de la producción, para modificar, suprimir y crear nuevos esquemas de producción, eliminar algunos que resultan imposibles de competir, y trasegar o mudar esos cultivos a otros rentables y sin los efectos infranqueables de los foráneos.

Profundizar la seguridad ciudadana y el monopolio de la violencia por el Estado, así como aplicar en forma ascendente la ley 285-04 que regula la política migratoria del Estado dominicano en relación a unos dos millones de ilegales haitianos, son parte de los retos que contienen el paquete que el Presidente tiene y debe de enfrentar, así como normalizar el fluido eléctrico para todos.

La encuesta de Gallup-HOY del 17 de este mes revela que si las elecciones generales fuesen hoy, habría una segunda vuelta con una cuota para Leonel de 45.9% y un lejano 27.6% para Miguel Vargas, y el Presidente no puede permitir que esa proporción prosiga hasta acercarse el 2008 porque entonces, su proyecto de reelegirse correría alto riesgo y el país volvería a caer en la proverbial tragedia del PRD con su desorden administrativa y su carrera de galgos de endeudamientos.