Los simulacros de planes de emergencia

15_09_2016 HOY_JUEVES_150916_ ¡Vivir!3 C

La simulación de una emergencia nos permite poner en práctica las herramientas que poseemos para enfrentarla y responder a eventos no deseados.

Cuando usamos el término de simulacro en los sistemas de gestión de riesgos, nos referimos a los ejercicios de puesta en práctica de los procedimientos de repuesta a emergencias con el objetivo de evaluar y poner a prueba nuestros planes.

Además son excelentes instrumentos de capacitación, evaluación de herramientas y procesos, prueba de la toma decisiones, del trabajo en equipo y de coordinación entre los equipos de respuestas.

Para la realización del simulacro se debe contar primero con un plan que será utilizado para identificar escenarios probables para la prueba y el tipo de ejercicio que se quiere realizar, ya sea con actividades participativas de desarrollo real de la respuesta o lo que se conoce como ejercicios de escritorios donde se evalúa la documentación y la acción de los involucrados en los equipos de respuesta, sin despliegue de equipos.

La frecuencia y tipo de simulacros se determina de acuerdo el tipo de operaciones que se realiza y lo que se quiere poner a prueba (ej. Evacuación de un área, repuesta un fuego, un sismo, un tsunami, etc.). Existen operaciones que por su naturaleza no deben parar, como es el caso de instalaciones de alto riesgo, en esos casos se realizan ejercicios de escritorios y se documenta la simulación.

Una vez definido el escenario, el equipo deberá evaluar el desarrollo de la respuesta realizando, al final del ejercicio, una reunión de evaluación.

Dependiendo de los resultados, los planes de respuestas podrían ser modificados. Se puede dar el caso de que los roles de los miembros del equipo de respuesta sean modificados, las herramientas modificadas o las instrucciones y procesos restructurados.